Beijing 2008
Pierre Frédy / Volvé a vivirlo
Pierre Frédy / Volvé a vivirlo
Culminaron los juegos olímpicos de Beijing 2008. De entrada nomás el Nido de Pájaro fue todo emoción. Los inventores de la pólvora, el papel, la imprenta, el imán, el timón, la rueca, la acupuntura, la porcelana, los naipes, la cometa, el abanico, el reloj mecánico, el paraguas, el sismógrafo, la llave y el cepillo de dientes, han dicho adiós de la mejor manera: con luz, color, música y calor.
Dos tambores gigantes iniciaron la percusión. Plataformas multifuncionales móviles dieron rodado a la fiesta, al tiempo que acróbatas ensayaban de las suyas. La última función, la búsqueda incesante de la armonía y el invento singular para transportarse, bailar y reír se sucedieron en la noche de Beijing.
Las banderas y los atletas entraron todos juntos, se confundieron en una única nación: familia olímpica. La mítica prueba de maratón tuvo su ceremonia en medio de la clausura. El keniata Samuel Kamau Wanjiru pudo sonreírle al mundo su récord olímpico: 2h6\'32\". Los atletas eligieron nuevos miembros del Comité Olímpico Internacional. El nadador Alexander Popov fue distinguido entre otros. Los voluntarios supieron cumplir, como en cada instante de los 16 días de competencia. Hasta Jackie Chan fue voluntario acá.
Como siempre estuvo en lo alto la bandera griega, pura inspiración de los juegos. Como siempre, bajó en la clausura la bandera olímpica, y se fue apagando el fuego o, mejor dicho, llegando al interior de cada atleta. Y vimos la torre de la ceremonia: la \"torre de la memoria\" fue: a no permitir que el olvido -deportivo y cultural- nos invada. Y los acróbatas volaron en lo alto otra vez.
Y la transición a Londres fue un encanto en aeropuerto, en ómnibus, con una niña y la pelota que reglamentaron los ingleses. Con Beckham, la cara bonita de Londres 2012, con la voz de la nueva sensación internacional Leona Lewis y con la música de Jimmy Page, guitarrista de Led Zeppellin. Hubo luego también tiempo para el silencio, con los oídos y los ojos bien abiertos para escuchar a Plácido Domingo acompañado de Song Zuying.
La música, el color, la armonía y la confraternidad cobijaron en el Nido la final de los juegos, el comienzo de la trigésima Olimpíada. El cielo ya sabe, y los dioses griegos están de acuerdo, ahora los mejores de la historia serán los de Londres 2012.
Y mientras se llevaba a cabo la ceremonia, la cámara de Luis Gómez, de Teledoce, seguía atentamente a la delegación uruguaya.