El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, volvió a decir esta jornada que es inútil que los inversores especulen en contra del Euro porque la moneda no desaparecerá.
La noticia negativa para los gobiernos en problemas es que el presidente del Banco Central aplazó la compra de deuda y otras medidas no convencionales hasta que los países del Euro en apuro se atrevan a pedir ayuda a los fondos de rescate.
Las palabras de Draghi pusieron en evidencia que no habrá acciones inmediatas para tajar las presiones en los mercados contra España e Italia decepcionaron a los inversores provocando que, por ejemplo, la bolsa de Madrid caiga un 5%.
