Funcionarios de Salud Pública intentaron ocupar el Instituto del Cáncer pero desistieron cuando el gobierno les comunicó que decretaría la esencialidad.
La consigna era ocupar con la participación de funcionarios de otros hospitales, pero el ministro de Salud Pública instó a que no se ocupe ese lugar por la sensibilidad que representa.
Pablo Cabrera dijo que saben que el servicio es esencial y que por ello iban a trabajar en las mismas condiciones.
Aumentos salariales, contratación de más personal y que se reviertan las tercerizaciones son los reclamos.
