El presidente estadounidense se mostró indignado por el asesinato de su embajador en Libia cuando estaba en el consulado en Benghazi.
El origen del incidente es confuso, el Ministerio del Interior de Libia acusó a delincuentes y a simpatizantes del exgobierno de estar implicados en el ataque que comenzó tras una protesta frente a la sede del consulado de Estados Unidos por un video realizado en ese país y aún no estrenado cuyos avances en internet fueron considerados como una ofensa al profeta Mahoma.
Los agentes de seguridad del consulado fueron los primeros en disparar contra los manifestantes al creer que se trataba de un ataque.
Uno de los agentes del consulado murió al comienzo del ataque y el embajador falleció por asfixia a consecuencia del humo.
