Falleció el repartidor de papas fritas que había sido herido de bala el pasado 8 de enero. Los delincuentes eran dos y no lograron robarle.
El pasado 8 de enero un repartidor de papas fritas dejaba mercadería en un comercio de Jaime Cibils y Juan Ramón Gómez. De pronto apareció una moto con dos hombres. Uno de ellos descendió y lo encañonó pidiéndole todo su dinero. El trabajador se resistió y recibió un balazo en el pecho. Sin robar nada el dúo escapó hacia una zona marginal.
El trabajador fue trasladado a un sanatorio y estuvo internado hasta la madrugada cuando falleció. La rapiña pasó a ser homicidio, y los autores no aparecen.
