La felicidad de los uruguayos

En Desayunos Informales analizamos el tema junto a la economista Mariana Gerstenbluth y al psicólogo Álvaro Alcuri.

 Ser feliz o no ser feliz esa es la cuestión

La semana pasada la OPP difundió el Estudio Mundial de Valores, que lo ubica a Uruguay en un buen puesto con respecto a la “Felicidad”.

Según la encuesta el 86 % se declaró feliz o muy feliz. De esos un 52 % dice sentirse bastante feliz y un  34 % muy feliz. Notándose un aumento de la sensación de felicidad con respeto a los años anteriores.

Pero el sentirse feliz está fuertemente vinculado con la condición económica. De ahí que el 94 % de los uruguayos que están satisfechos económicamente, dicen sentirse felices. Entre las personas de menores recursos, el 65 % dice ser feliz. De todas maneras dos de cada tres de ellos se declaran felices más allá de su condición económica.

Otros datos que se suman a la sensación de bienestar son la edad y la clase. Los más felices son los jóvenes y las personas de clase media.

Por otro lado, la felicidad también está asociada con el vivir en pareja y gozar de buena salud. Según el estudio estas condiciones son muy valoradas por los uruguayos. Entre los casados y quienes viven en concubinato la felicidad es un poco mayor que entre los solteros, y bastante mayor que entre viudos, divorciados o separados.

Con respecto a la salud, cuanto mejor sea el estado de salud de la persona,  hay más probabilidad que se sienta muy feliz.

Para el World Happiness Report 2015, Uruguay ocupa el puesto 32 por su nivel de felicidad, de un total de 158 países relevados, habiendo escalado cinco lugares con respecto a la última medición del 2012.

El años pasado la economista Mariana Gerstenblüth publicó “La importancia de la posición relativa: Ingreso y bienestar en el Cono Sur latinoamericano” y destacó que Uruguay tiene valores intermedios y muy cercanos a los países más desarrollados con respecto a la felicidad.  Según el estudio, en la felicidad inciden varios factores como lo son la edad, la educación, la religión, la situación conyugal y el empleo.

Según este estudio difundido por el Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República,  la probabilidad de ser “muy feliz” en esta región es cerca de 34 %. En Uruguay, las posibilidades de serlo son menores que en Brasil, pero mayores que en Chile, Argentina y Paraguay.

Además, la investigación muestra, para todo el Cono Sur, la incidencia que tienen en la felicidad factores como el aumento de la edad de los individuos: a medida que pasan los años la satisfacción se reduce hasta un mínimo que se observa alrededor de los 47 años.