Cuando faltaban 6 minutos y tras sufrir el empate arachán, Defensor Sporting sentenció el partido ante Cerro Largo y se encamina a la corona
Esta historia del Torneo Clausura parece laudada. No le busque otro color: es violeta. Tampoco prentenda aferrarse a alguna sorpresa del calendario. Ni siquiera imagine que el puntero se pueda caer.
Evidentemente se deben buscar razones para argumentar que el torneo no tiene vuelta. Y las hay.
La primera obedece al aspecto futbolístico. El equipo de Gustavo Díaz tiene claro su libreto y lo sale a interpretar en cada partido. El domingo ante Cerro Largo no fue la excepción. Desde el primer minuto se posicionó en el campo rival marcando el ritmo del partido e imponiendo respeto con una presión que incomoda.

