¿Seré cábala?
Vine a Rusia para presenciar mi primer Mundial, estuve en el Estadio Central de Ekaterimburgo y Uruguay ganó en un debut mundialista después de no sé cuántos años. Creo que la última vez había sido en Francia 98. No me hagan hacer cuentas. Fue hace pila y listo. En fin, fui y ganamos. Hechos, no opinión. ¿Casualidad? No lo creo. ¿Suerte? La amiga del campeón. Les voy a pedir que me cuiden y que no se cuelguen de mi fama, ser un amuleto no es nada fácil. Por contrataciones me escriben por privado. Promoción no válida para equipos uruguayos que jueguen copas internacionales, milagros no hago… ¿Les cuento un poco de lo que fue mi Uruguay-Egipto? No, ni loco. Jeje, era broma. Soy parte del #TeamTeledoce y tengo que estar a la altura. Lo vivido podría describirlo en una sola palabra: fue hermoso. Son dos, ¿y? Mis cuentos, mis recursos. Además lo dije rápido y todo junto, por lo que es una sola: “fuermoso”. Ni pregunten por la hache, es muda. La diferencia horaria entre Ekaterimburgo y Uruguay es de 8 horas, por lo que el partido fue a las 18 de acá. Amaneció con clima helado mismo, me vine de China leyendo que iba a hacer calor en Rusia y les creí. Abrigo cero, pasé más frío que en un paseo con pingüinos. Con el rato la temperatura fue acomodando, o me fui emborrachando, ya ni me acuerdo. Almorzamos en un bar cerca del estadio con una banda de inmorales, descerebrados y desquiciados hinchas uruguayos de los que me hice amigo hace poco, y alcohol mediante fuimos viendo pasar las horas al ritmo de cánticos y pogos. Ni los rusos ni los egipcios cazan una de lo que le decís en español, entonces les dijimos cualquier barbaridad y los muy ilusos sonreían. Tenían que ver a los extranjeros sacándonos fotos y filmándonos como si fuéramos especies en extinción de un zoológico africano. Pasa que los inmigrantes uruguayos vinieron con una sed bárbara, de otra manera no se explica lo que toman esos cuerpos. Eran las 16 y ya estábamos adentro del estadio preguntándole a cualquiera: ¿juega Salah? Al rato dieron las alineaciones y brindamos, una vez más, por su ausencia. Papito lo que fue el himno… sigo con piel de gallina. Parezco un carpincho. Lo que pasó después lo vieron ustedes también. Un partido lleno de nerviosísimo que arrancó con este nuevo intento de jogo bonito y terminó a la vieja usanza. La dupla Josema-Godín a un nivel superlativo…. yo los mandaría a conquistar países, dales una cuchara igual, no necesitan mucho más. Un Bentancur que con 20 años juega como si estuviese en el fondo de la casa. Y la frutilla de la torta, ese gol que fue un canto a nuestra historia reciente. Habría que mostrarlo en todas las escuelas del país, en loop, para que los niños entiendan cómo se gana un partido cuando no sale el buen fútbol. A la uruguaya. ¿Cayó Josema del salto? Estamos a lunes, calculo que sí. Si no alguien que lo baje que jugamos con Arabia el miércoles. Nike, yo quiero esos championes con resorte… Abrazo apretado con cuanto ser identificado con celeste había en la vuelta, un vaso más de cerveza mientras nos íbamos, foto con mi amigo Josema y una tarde espectacular en Rusia. ¿Qué tal? ¿Muy rico todo no? ¿Ustedes? ¿Desayunaron rico? ¿Se escaparon del laburo? ¿Cantaron enfermedad? Si juega Uruguay vale todo. Y así como quien no quiere la cosa me voy yendo que en breve salimos para Rostov del Don, donde se jugará el partido del miércoles. Esto fue todo por hoy, un nuevo informe de #LaEternaPromesa en su especial #LEPenRusia para teledoce.com y el #MundialXLaTele, desde Ekaterimburgo, ciudad recientemente conquistada por José María y el Faraón. ¿Me comí un Barcelona? Me comí un Barcelona. Abrazo de gol del pibe de Toledo. Los quiero mucho. Bah, los amo. Perdón, el alcohol me pone meloso...

