El salteño hizo un penal, dio una asistencia, anotó un gol en la hora que dio el empate a su equipo y encima mordió a un rival.
El delantero de la selección uruguaya volvió a formar parte de la portada de casi todos los periódicos mundiales, ya que fue la figura rutilante del clásico disputado entre el Liverpool y el Chelsea.
El salteño cometió un penal al tocar un balón con la mano, luego asistió a Sturridge en el primer gol de su equipo y convirtió de cabeza, en el minuto 96 el gol del empate para el Liverpool.
Pero todo eso no le alcanzó para estar en las portadas de todos los periódicos y el hecho de mayor trascendencia fue que el salteño volvió a morder a un rival.
El delantero de la selección se "trenzó" con Branislav Ivanovic, dentro del área y cuando el zaguero del Chelsea lo agarraba, este lo mordió en el brazo.
Luego del encuentro, Suárez aclaró que llamó al defensor para pedirles disculpas y que este las aceptó. El club lo multó por indisciplina y la Asociación de Futbolistas Profesionales (PFA) le ofreció a Suárez ayuda y asesoramiento para el control de ira.
Los medios ingleses exigen al Liverpool que lo expulse y señalan que se enfrentará a una "dura sanción de la FA".
La mordida de Suárez, llega justo en el mismo momento en que la FIFA lo investiga por su incidencia con Jara y de la que la AUF ha tomado partida encabezando una férrea defensa.
¡Justo ahora se te ocurre Luisito!
