Milena Guillot, de la agencia Amén, habló de la nueva normalidad comunicacional en ventas y promoción.
A pesar de que la publicidad que las marcas han lanzado desde que inició la crisis del coronavirus ha sido valorada por los consumidores, hay un hecho que desde hace semanas hace sombra a una buena parte de estos anuncios: su similitud. Imágenes de archivo muy parecidas y una música similar convierten estas piezas en spots cortados por el mismo patrón y que dejan de lado la originalidad tan aclamada y necesaria en publicidad. Esto está ocurriendo tanto en nuestro país como en varias partes del mundo.
Sigue cambiando todo. La publicidad se vio con un gran parate con todas las campañas de pascuas prontas. Hubo que rápidamente repensar.
Los consumidores están demandando mensajes de más compromiso. Es como promover una conducta nueva porque todo cambió rápidamente, que exigió cambios de aprendizaje.
Además de tener que evangelizar al nuevo consumidor, ellos están expuestos a experiencias de compra inéditas, donde no pueden ejercer olfato y tacto en sus compras por internet.
Es un poco parte de lo que veremos en dos fases: la seguridad, que antes era un atributo secundario en la publicidad. Esto hará repensar la experiencia de compra. En el relato de publicidad verán la seguridad porque si no va a chocar. Verán el actor con tapaboca, manteniendo la distancia y sin abrazos. El hecho de compartir será distinto.
