El módulo 12 del Comcar pasará a ser una zona de máxima seguridad para delincuentes de alta peligrosidad.
Tras la fuga del mafioso italiano Rocco Morabito en junio de 2019, el Ministerio del Interior, entonces dirigido por Eduardo Bonomi, resolvió cerrar Cárcel central y trasladar a los pocos presos que se alojaban allí a distintas unidades en todo el país.
Ahora el Ministerio del Interior, dirigido primero los Jorge Larrañaga y después por Luis Alberto Heber, busca darle nueva vida a la cárcel ubicada sobre la calle San José. En la primera planta del edificio se instalará un módulo para privados de libertad declarados psiquiátricos.
En todo el país hay nueve que jurídicamente deben ser atendidos como pacientes psiquiátricos, cuyo cuidado está bajo la órbita de la Administración de Servicios de Salud del Estado. Actualmente estos presos están alojados en un sector aislado del módulo 12 del Comcar.
Ese módulo es de interés para el Ministerio porque la cartera pretende convertirlo en una nueva unidad dedicada para presos de alta peligrosidad, como narcotraficantes. Esa cárcel saldrá de la órbita del Comcar y dependerá directamente de las autoridades del Instituto Nacional de rehabilitación.
Será la cárcel de máxima seguridad, una de las promesas de campaña de la actual administración.
Por otra parte, el Ministerio del interior trabaja en refaccionar el quinto y el sexto piso de cárcel central de modo de que pueda volver a alojar presos en el futuro. Al momento no está definido qué uso se le dará a esas celdas, pero con una población carcelaria en aumento se espera que será necesario en un futuro cercano.
