Según explicó Carlos Faroppa, a comienzos de los años 2000 Uruguay movía cerca de tres millones de toneladas de madera. Al día de hoy, ese total asciende a 18 millones de toneladas y se espera que entre 2023 y 2024 se llegue a los 25 millones de toneladas.
En Uruguay hay 1.087.000 hectáreas destinadas a la forestación. Este dato se deprende de la Cartografía Forestal 2021, que este martes fue presentada por la Presencia de la República. Se trata de un mapa detallado del sector, con datos específicos sobre el tipo de árboles que se plantan y cuál es su destino final.
El titular de la Dirección Forestal del Ministerio de Ganadería, Carlos Faroppa, adelantó algunos detalles del estudio en rueda de prensa.
Según explicó, a comienzos de los años 2000 Uruguay movía cerca de tres millones de toneladas de madera. Al día de hoy, ese total asciende a 18 millones de toneladas y se espera que entre 2023 y 2024 se llegue a los 25 millones de toneladas.
Ese incremento supone desafíos logísticos. "Tenemos que saber muy bien dónde están, planificar las rutas y sistemas", indicó Faroppa.
El jerarca señaló que la actividad forestal "es un inductor de infraestructura" porque precipita el desarrollo de un sistema. Por ejemplo, hasta el desarrollo de la forestación el río Uruguay "prácticamente no se usaba", pero desde que esta actividad se afianzó, se desarrollaron terminales en Paysandú, Fray Bentos, Conchillas, Nueva Palmira y Juan Lacaze, que también están disponibles para otras cargas.
También señaló como ejemplo el puerto de Montevideo, que se especializó con distintas terminales y ahora tendrá una específica para celulosa.
"El objetivo es prepararnos para lo nuevo que viene", afirmó el director de la Dirección Forestal, que puso como ejemplo las construcciones en madera y la generación de biocombustibles sólidos y líquidos a partir de este material.
Faroppa señaló que con más desarrollo forestal, se perfeccionarán los principales cometidos de las leyes que en 1968 y 1987 regularon la actividad: "descentralizar la economía y la radicación en el interior".
"Así funciona el sector forestal, con una mirada a largo plazo que tiene que ser de 15, 20 años hacia adelante por lo menos, para poder planificar luego lo que viene detrás: industrias de inversión e infraestructura", sintetizó.

