El verdadero "pulmón del planeta" no se encuentra en la selva sino en los océanos, allí se produce el 50% del oxígeno

El oxígeno es el elemento más abundante de la corteza terrestre.

Tomá un respiro. Y ahora otro. Una de esas bocanadas de oxígeno se la podés agradecer a unos minúsculos organismos que se acumulan de a miles de millones en los océanos del mundo: el fitoplancton.

El fitoplancton es una comunidad de microorganismos fotosintetizadores que viven dispersos en el agua. Flotan de a miles en cada gota en las capas superiores del mar, pero aunque son prácticamente invisibles al ojo humano sus grandes concentraciones pueden verse desde el espacio. Y es su incansable trabajo de fotosíntesis la responsable de la generación del 50% del oxígeno que respiramos y se acumula en la superficie y la atmósfera de la Tierra.

El otro 50% del oxígeno generado a diario en el planeta sí que proviene de las plantas. “Sin embargo, hay un pero: toda esta producción global de oxígeno mediante fotosíntesis viene con una cláusula en letra chica. Y es que casi la totalidad de este oxígeno, tal como viene, se va”, detalla un artículo publicado en el portal especializado OpenMind. Y sigue: “Los propios organismos fotosintéticos respiran por la noche, cuando no hay luz solar, deshaciendo el trabajo hecho. Esto supone un consumo de al menos la mitad del oxígeno producido”.

Es decir que las plantas y el resto de los seres vivos que habitan los bosques tropicales consumen todo ese oxígeno que generan.

Es por eso que, en realidad, la mayoría del oxígeno que respiramos los seres humanos proviene de los microorganismos del océano.

Esta hipótesis se confirmó por primera vez en el año 2015. Entonces no solo se evidenció que el fitoplancton genera al menos la mitad del oxígeno que respiramos, sino que es el responsable de capturar 10 gigatoneladas de carbono de la atmósfera y enviarlo a las profundidades del océano cada año.

De esta forma, estos minúsculos seres vivos no solo nos permiten respirar, sino que también colaboran a disminuir los devastadores efectos del cambio climático.

La Tierra cuenta con su propia caja de ahorro de oxígeno y también es gracias al fitoplancton. Cuando las primeras cianobacterias aparecieron, hace 3.500 millones de años, comenzaron a generar un oxígeno que no se respiraba nadie porque no había más de siete mil millones de seres humanos habitando el planeta y demandando entre 8 y 16 respiraciones por minuto. Entonces ese oxígeno excedente se comenzó a acumular y a lo largo de 1.000 millones de años generó una reserva de la que hoy nos estamos aprovechando todos.

Esto demuestra que incluso hasta el organismo más pequeño tiene un rol fundamental para el correcto funcionamiento de la vida en el planeta. Y que cualquier sacudón ambiental podría tener impactos que muchas veces no podemos siquiera imaginar.