Mataron a un niño en un tiroteo entre narcos en Rosario y los vecinos estallaron: intentaron linchar al presunto delincuente y le incendiaron la casa

Entre los manifestantes había familiares, amigos y vecinos de Jerez. Al arribar prendieron fuego una moto que estaba en la puerta y lanzaron piedras y bombas molotov contra la vivienda. Finalmente lograron incendiar parte de la construcción.

Un niño de 11 años llamado Máximo Jerez fue asesinado en la madrugada del domingo en la ciudad argentina de Rosario en medio de un tiroteo entre bandas de narcotraficantes. Esta ciudad -la tercera más poblada de Argentina- es considerada la más castigada por la violencia en el país y estuvo en la boca de todos en la última semana por la amenaza contra el futbolista Lionel Messi. 

El crimen de Máximo generó un estallido social en el barrio Los Pumitas. En la tarde del lunes y luego del velorio del niño, un grupo de vecinos se movilizó hasta la casa del presunto responsable del tiro mortal -apodado "El Salteño"- e intentó lincharlo. La vivienda está ubicada a menos de 100 metros de donde mataron al niño.

Según relató la tía de Máximo a TN, la reacción se originó en que "El Salteño" fue al hospital donde están internados otros familiares de Máximo -heridos en el mismo tiroteo-, para amenazar a la familia.

"Reaccionamos así por mi sobrino. Amenazaron a mi hermana, que está en el hospital. El señor fue a amenazar a Margarita (madre de Máximo). Yo estoy jugada. Cuando todo termine, a nosotros nos van a cagar a tiros, ya lo sabemos", dijo.

Entre los manifestantes había familiares, amigos y vecinos de Jerez. Al arribar prendieron fuego una moto que estaba en la puerta y lanzaron piedras y bombas molotov contra la vivienda. Finalmente lograron incendiar parte de la construcción.

El delincuente subió a la azotea y disparó a los manifestantes. Una de las piedras le impactó en la cabeza, según informa Clarín, y volvió a guarecerse en el hogar.

Finalmente la Policía llego al lugar y sacó entre varios escudos y agentes al hombre, bajo una lluvia de piedras, tal como muestran las imágenes de TN.

El padre de Máximo resultó herido por una bala de goma de la Policía, que debió reprimir a los vecinos por el ataque contra el presunto asesino.

Luego que el hombre se fuera esposado en el patrullero, la Policía también sacó de la casa a dos hijos y otras dos mujeres de la familia.

Un grupo de manifestantes ingresaron al hogar y lo saquearon, llevándose la heladera, colchones, muebles, el inodoro y el bidet, entre otras pertenencias.