"Este conflicto termina afectando de muy mala manera al patrimonio”, dijo Willy Rey.
El conflicto en el IAVA tiene varias puntas, que se conectan entre ellas. Pero de forma separada, podría decirse que una de ellas tiene que ver con la infraestructura del liceo. Por un lado, Secundaria pretende hacer una rampa de acceso al centro educativo, que pase por donde actualmente está un espacio que fue dado a los alumnos como salón gremial. Por otro lado, los estudiantes no quieren que se toque ese salón, porque alegan que tiene un valor histórico para ellos y que, además, es un lugar de mucha visibilidad.
A eso se le suman las condiciones edilicias, tanto del liceo en general (revoques del techo que se caen, por ejemplo) como del salón gremial (se conocieron varias imágenes donde puede verse que las paredes y los pisos están llenos de grafitis).
Como si fuera poco, a todo este escenario lo envuelve un detalle no menor: el edificio del centro educativo es monumento histórico nacional, por lo que todo lo que allí se haga debe ser aprobado por la Comisión de Patrimonio.
La última obra de intervención que se hizo, en pos de reparar aspectos edilicios, fue en 2007, según explicó este viernes a Telemundo el presidente de la Comisión de Patrimonio, Willy Rey. “En 2007 se inició una tarea muy importante de recuperación de la cubierta, y de tratamiento de todas sus fachadas. Se hicieron también trabajos en el interior. Y esos trabajos duraron hasta el 2009-2010. A partir de ahí se terminó ese trabajo, y no ha habido nuevas intervenciones”, señaló.
Así las cosas, el problema del deterioro que se registra actualmente estaría vinculado a la falta de mantenimiento. “Es verdad que en Uruguay no tenemos la mejor cultura de mantenimiento de la región. Es importante entender que el mantenimiento es muy importante, muy significativo en el presupuesto de un edificio público”, señaló Rey.
El presidente de la Comisión de Patrimonio consideró que hay dos aspectos que juegan a favor del deterioro. “Uno es que los mantenimientos lógicos a veces no se dan, se posponen. Pero también hay lo que podríamos llamar el mal uso. O sea, no entender que un bien no debe ser grafiteado, que si tiene un valor determinado no hay que apoyar muebles sobre esas piezas. Pienso, por ejemplo, en el caso del IPA, donde hay un mural magnífico, que está muy desgastado por la presencia de bancos y mesas que se dan contra el mural. O se grafitea la fachada. Esas son malas prácticas que no le hacen bien a un edificio”, apuntó.
El proyecto para hacer una rampa de accesibilidad no ha llegado a la Comisión de Patrimonio, dijo Rey; sin embargo, agregó, eso no quiere decir que no se esté manejando a nivel de Secundaria.
“En estos momentos lo que se está planteando es hacer una intervención a efectos de mejorar la accesibilidad. Eso está trancado por un problema planteado con los estudiantes. Nosotros no hemos evaluado todavía ese proyecto. En este momento no tenemos proyectos a evaluar”, afirmó Rey, y agregó: “Creo que hay que llegar a una solución en estos temas. Ese conflicto termina afectando de muy mala manera al patrimonio”.
En tanto, consultado sobre la afectación de la fachada del liceo o del salón gremial por graffitis, Rey valoró: “Hay disposiciones que impiden que los monumentos históricos, como tantas cosas, no sean grafiteadas. No todo grafiteado es un arte callejero. Las fachadas de los edificios públicos nunca logran lucirse. La fachada del IAVA es muy importante. Es una fachada parlante, porque habla sobre una cantidad de ideas, tiene texto, imágenes, y una muy buena resolución formal y ornamental. Cuando uno taggea, o agrega lo que el edificio no pide, que no es necesario, lo que sucede es que se degrada”.
“Hay que llegar a acuerdos y poder resolver de una vez por todas ese proyecto de accesibilidad. Y encontrar la manera de mantener en buen estado un edificio de esa importancia”, dijo el presidente de la Comisión de Patrimonio, y concluyó: “Es importante charlar con los estudiantes y mostrarles que en realidad no agregan valor con eso (grafitear). A veces algunas intervenciones degradan y otras agregan valor”.

