Sanguinetti dijo que el MLN "está en la esencia" del golpe de Estado y que el Partido Colorado "debe sentirse tranquilo" por cómo actuó

"El partido, como partido, más allá de conductas individuales que podemos condenar, estuvo siempre donde debía estar: al pie de las instituciones", dijo.

El Partido Colorado realizó este lunes por la mañana un homenaje a los senadores del partido que se opusieron al golpe de Estado del 27 de junio de 1973, a horas de que se recuerde el 50 aniversario de la disolución de las cámaras.

En un acto en la casa del partido, los principales dirigentes homenajearon a Eduardo Paz Aguirre, Luis Hierro Gambarella, Amílcar Vasconcellos, Héctor Grauert, Nelson Constanzo, Guido Machado Brum y al vicepresidente Jorge Sapelli.

Luego de los discursos, el expresidente Julio María Sanguinetti -el primer mandatario tras la restauración democrática- recordó los sucesos de 1973 y apuntó al Movimiento de Liberación Nacional - Tupamaros (MLN-T) como parte indispensable del golpe.

¿Falta autocrítica en el Partido Colorado por el golpe de Estado, dado que el presidente Juan María Bordaberry era de su partido? "El Partido Colorado puede sentirse tranquilo que el 9 de febrero -desobediencia militar a una decisión presidencial y posteriormente comunicados 4 y 7- fue el único partido que como partido se pronunció en contra. Otros partidos, como el Partido Comunista, se adhirieron a los comunicados militares soñando con un gobierno civil y militar. Fue nuestra conducta también en el golpe de Estado de junio. Hay una declaración de la Convención repudiando el golpe. El partido, como partido, más allá de conductas individuales que podemos condenar, estuvo siempre donde debía estar: al pie de las instituciones", respondió en rueda de prensa.

 Además, el secretario general colorado apuntó a los Tupamaros como parte de los sucesos que terminaron en el golpe. "Hubo gente que tomó las armas contra la democracia. Uno desde el lado guerrillero, más tarde desde el lado del Estado. No los equiparo moralmente porque los militares tenían un compromiso moral, personal, pero políticamente el desplazamiento a la violencia está en la esencia del golpe de Estado. Sin ese desplazamiento a la violencia no se entiende históricamente la irrupción del golpe de Estado", afirmó.