El sistema está con "una presión muy importante", dijo director pediátrico del Pereira Rossell sobre casos de niños con infecciones respiratorias

"Lo que hay es que cortar las clases para evitar que sigan ingresando niños enfermo”, dijo Galiana.

“En este momento tenemos una presión muy importante sobre el sistema de salud porque hay mucha consulta, mucho ingreso, mucho pasaje a CTI, y eso implica que, de alguna manera, algo tenemos que hacer para ir cortando esa población que permanentemente se infecta”. Esas fueron las palabras de Álvaro Galiana, director del Hospital Pediátrico del Pereira Rossell, para referirse al estado de situación en torno a la cantidad de niños que actualmente están cursando infecciones respiratorias.

Como pantallazo de lo que sucede, la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) informó este lunes que en el Hospital Pereira Rossell había 50 niños internados y en los CTI pediátricos y de adultos la ocupación superaba el 90%.

Es por esa situación que las autoridades de la educación se aprestan a aprobar una medida excepcional: a partir del próximo lunes 3 de julio las clases sean virtuales en las escuelas hasta el viernes 14; luego comenzarán las vacaciones escolares, que ya estaban pautadas -entre el 17 y el 21 de julio-.

¿Qué está pasando, entonces? En diálogo con Telemundo, Galiano explicó que actualmente hay “un número muy importante de consultas, y lamentablemente también un número importante de ingresos de pacientes por problemas respiratorios”. “Todos los años vemos que aumenta la cantidad de casos, en ciertas épocas del invierno hay picos de consulta”; no obstante, en este momento “hay disponibilidad de camas en el CTI del Pereira Rossell”. 

Esa disponibilidad, señaló Galiana, se debe a cómo es el estadío de los niños en las unidades de cuidado intensivo. “La bronquiolitis requiere en algunos casos pasaje a CTI, aunque es la excepción, pero no son ingresos prolongados. La bronquiolitis es una enfermedad que ingresa, pero al segundo o tercer día puede agravarse y requerir de oxígeno o de ventilación, pero normalmente en 24-48 horas los niños salen del CTI. Entonces, si bien tenemos una muy alta ocupación, siempre igual disponemos de camas de internación”, apuntó.

¿Qué medidas deben tomarse para el caso de la bronquiolitis? “Están vinculadas a evitar el contacto de los niños con los bebés”, dijo Galiana, y agregó que “en cuanto a otros virus, en lo posible que los niños de los seis meses en adelante reciban la vacuna de la gripe para evitar formas graves o severas de la enfermedad”. “Diez días después de recibir la vacuna ya tenés efectos de la inmunidad”, agregó.

Actualmente la vacunación antigripal viene subiendo sus niveles de alcance. Sin embargo, las cifras no son tan altas como se esperaba. “Con todo este movimiento ha aumentado un poco la vacunación antigripal en el Pereira Rossell. Sin embargo, globalmente las cifras de inmunización para gripe no han sido muy buenas este año. No voy a decir que esto sea el causante de que ahora tengamos más influenza, pero es uno de los factores que también interviene para que tengamos más casos”, dijo Galiana.

¿Por qué cortar la circulación en las escuelas?

En diálogo con Telemundo, el director del Hospital Pediátrico del Pereira Rossell explicó por qué es importante una medida como la de evitar que los niños vayan a las escuelas cuando están enfermos.

“Considero adecuado que cuando se llega a situaciones de alta demanda asistencial y de alta ocupación de camas de CTI y sala, lo que hay es que cortar las clases para evitar que sigan ingresando niños enfermos”, dijo Galiana.

No obstante, evitó delimitar una cifra de días necesarios. “No voy a decir que sea necesario ni tres, ni cuatro, ni dos semanas, para nosotros de siete a catorce días sería suficiente, pero hay que mezclarlo con todos los jugadores que participan en las decisiones. Dos semanas de corte sería suficiente, pero esa decisión no pasa por la salud”, apuntó.

“Hay que tratar de lograr que los chiquilines se terminen de curar completamente en sus casas. Eso puede durar entre una semana y diez días. Esos niños en contacto con sus hermanos más bebés son los que los contagian, por eso hay que evitar el contacto. El problema son los lugares cerrados y mal ventilados, donde pasan varias horas, donde hay muchos niños”, afirmó Galiana.

Además, agregó que si las personas “están en su casa con bebé y están cursando un cuadro infeccioso, aunque sean  mocos y tos, es mejor usar tapabocas, sobre todo si se está en contacto”.