El Ministerio del Interior presentó dos investigaciones sobre crimen organizado y homicidios, financiadas por el Fondo Sectorial de Seguridad Ciudadana de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII). Uno de esos estudios se tituló “Diagnóstico de los homicidios en Uruguay entre 2012-2022” y estuvo a cargo de los investigadores Emiliano Rojido, Ignacio Cano y Doriam Borges. Allí se presentan una serie de conclusiones sobre los asesinatos en Uruguay, como en qué mes se producen más, en cuál menos, en qué zonas, a qué hora y cuáles son las características de las víctimas. El objetivo, señalaron los investigadores, es contribuir a la comprensión del problema para después diseñar políticas públicas eficaces. Para conversar sobre este tema recibimos al licenciado en Sociología y doctor en Ciencias Sociales, Emiliano Rojido.
Yo creo que este estudio tiene el gran objetivo de explorar el tema con datos y conectarlos con la literatura internacional sobre homicidios.
Una de las contribuciones es derribar algunos mitos instalados en relación al problema.
El primer mito es que los homicidios no se pueden prevenir. El hecho es que las muertes por violencia letal son evitables. Es verdad que no podemos prevenir un homicidio particular, el de Pedro contra Juan; pero es como los accidentes de tránsito, podemos establecer reglas e incentivos para que, como fenómeno en términos de incidencia poblacional, no ocurra.
El segundo mito, hay quienes dicen que los homicidios se pueden prevenir pero hay que cambiar la sociedad como un todo para que eso pase. La evidencia muestra que no necesitamos de esos cambios y que la pobreza y la desigualdad son importantes como factores de riesgo, pero explican los homicidios en interacción con otras causas próximas del homicidio. No necesitamos cambiar la sociedad como un todo y esperar a ese momento para bajar la violencia letal.
Un tercer mito es que con más policías en la calle vamos a reducir los homicidios. Los homicidios en general tienden a concentrarse territorialmente y el patrullaje es inespecífico.
Un cuarto mito es que con determinación, mano dura, militarizando las fuerzas de seguridad o descabezando grupos criminales, vamos a reducir los homicidios. La evidencia más bien va en sentido contrario, en mostrar efectos contraproducentes en este tipo de estrategias sobre los homicidios.
Las estrategias generalistas no ayudan a reducir los homicidios. Nosotros lo que necesitamos acá son estrategias focalizadas.
Las estrategias para reducir la cantidad de homicidios
Uruguay tiene poca tradición con este problema, porque los homicidios no han sido un problema endémico del país. Hoy cambió, sobre todo en la última década.
Este estudio ayuda a demostrar que el homicidio no es un fenómeno homogéneo, que por más que todos cuentan como uno, no es lo mismo un homicidio que se deriva de la violencia de género, al del enfrentamiento entre grupos criminales, o de un abuso de la fuerza policial, de odio contra ciertos grupos poblacionales, o un conflicto con vecinos.
La cuestión central es que, si son problemas distintos, tenemos soluciones distintas.
