Kaplan, que vive en Israel desde hace 20 años y trabajó durante 10 años en las Fuerzas de Defensa de Israel, y ahora está en la reserva militar, señaló que ahora los esfuerzos están centrados en desarticular los focos de violencia a la interna del país.
“Esta es la peor masacre a civiles israelíes de la historia del Estado de Israel moderno”. Esas fueron las palabras de Roni Kaplan, un uruguayo-israelí que integra la reserva militar de las Fuerzas de Defensa de Israel, para describir el ataque hacia territorio israelita realizado por el movimiento terrorista Hamás.
El lanzamiento este sábado de una ofensiva sorpresa del grupo islamista palestino Hamás contra territorio israelí, tras disparar miles de cohetes e infiltrar a combatientes por tierra, mar y aire, desencadenó una escalada de violencia entre Israel y la Franja de Gaza.
En diálogo con Telemundo, Kaplan señaló que “se dice que cayeron más de 3.000 cohetes”. “También hubo una invasión por parte de Hamás tanto por aire como por tierra y mar. En este momento se habla de más de 100 muertos y más de 1.000 heridos”, apuntó.
Uno de los puntos que hace que este ataque sea diferente a otros ocurridos en el pasado tiene que ver con civiles israelíes: no solo han sido asesinados de forma “indiscriminada”, explicó Kaplan, sino que también muchos han sido tomadas como “rehenes de guerra”.
“Tenemos varios civiles y soldados secuestrados. Hay también soldados y muchísimos civiles asesinados. No vimos una barbarie de este tipo desde hace algunos años con el ISIS. Esto es una masacre, tanto por la gente muerta como por el rapto de civiles, es una toma de rehenes de guerra. Hay una invasión de un movimiento terrorista, con una ideología profunda islamista y de guerra santa contra Israel. Nos preocupa muchísimo”, afirmó, y agregó: “Este es un día de luto tremendo. Nos agarraron por sorpresa, pero nos vamos a levantar y a revertir esta situación”.
Kaplan, que vive en Israel desde hace 20 años y trabajó durante 10 años en las Fuerzas de Defensa de Israel, y ahora está en la reserva militar, señaló que ahora los esfuerzos están centrados en desarticular los focos de violencia a la interna del país.
“Primero lo que estamos haciendo es intentar entender la situación dentro de Israel. Tenemos todavía unos 22 focos de combate dentro de casas y escuelas, en las pequeñas ciudades aledañas a la Franja de Gaza. Y nos estamos preparando con la reserva y con las Fuerzas de Defensa para alcanzar la posición donde están estos terroristas. Vamos a hacerlo de una forma profesional, medida, intentando de maximizar el daño a los involucrados en el conflicto y minimizar el daño a los no involucrados. No tenemos nada contra los civiles en la Franja de Gaza”, dijo.
“En este momento estamos viendo cómo solucionamos la situación in situ en terreno para luego pasar a contraatacar. Sin lugar a dudas esto nos toma por sorpresa. Somos miles ahora los que volvimos a la reserva. Esto puede ser algo que dé para largo, estamos preparados para cualquier contingencia”, agregó.
Pese a que afirmó que este ataque tomó a todos “por sorpresa”, Kaplan apuntó que “era una posibilidad”. “Era una posibilidad que Hamás haga un ataque de este tipo, de que se infiltre en Israel. Al fin y al cabo, hablamos de un movimiento considera como terrorista por gran parte de la comunidad internacional. Hamás es una organización que mata en nombre de Dios. Sabíamos que este era un escenario que podía llegar a pasar, pero no cabe la menor duda de que nos agarran por sorpresa. Hubo un ataque indiscriminado por parte de Hamás hacia civiles israelíes sin ningún tipo de ataque previo e Israel”, apuntó.
“Se logró repeler un porcentaje altísimo de los ataques aéreos. Los daños materiales son importantes. Pero esto más que nada es el daño psicológico: el miedo, el terror. Y especialmente en los niños”, concluyó.

