Equiparar jubilaciones más bajas al salario mínimo, como propone el plebiscito previsional, costaría US$1.000 millones, según informe del BPS

En tanto, desde la Confederación de Cámaras Empresariales indicaron que, a su modo de ver, las consecuencias en caso de aprobarse el plebiscito las pagarán los hijos y nietos de los trabajadores.

El presidente del Banco de Previsión Social (BPS, Alfredo Cabrera, le acercó esta semana a la Confederación de Cámaras Empresariales una puesta a punto de la realidad del banco y las prestaciones; y entre cosas, hicieron foco en el plebiscito sobre la seguridad social que se pondrá a consideración de la población en octubre. En ese sentido, el jerarca indicó costaría US$1.000 millones equiparar las jubilaciones más bajas al salario mínimo, tal como propone la reforma constitucional impulsada por el Pit-Cnt.

"Los números que hemos estado mirando son los números que hemos hecho público nosotros: un agravamiento del déficit proyectado de un 2% a un 8%, y un incremento para financiar el mismo o del IVA o tasas de aportación, o de la asistencia del Estado central. Esos son los números que surgen de los informes hechos por los servicios técnicos del banco", afirmó Cabrera en rueda de prensa.

En ese sentido, Cabrera dijo que si bien todos "quieren ganar mucho", si el salario mínimo y la jubilación fueran lo mismo se desalentaría a seguir trabajando.

"Hoy tenemos un sistema de 1996. El plebiscito no es contra la reforma que hizo el gobierno el año pasado, es contra el sistema que el Uruguay se dio en 1996 y es terminar con el sistema de ahorro individual", indicó el jerarca, y agregó: "Terminar con el ahorro individual en un país que tiene una tasa de fecundidad bajísima y una relación de activo-pasivo bajísima es imposible, porque la única posibilidad que tenemos de tener un sistema que pueda pagar jubilaciones y mantenerse en términos de financiamiento es con el sistema mixto uruguayo".

En tanto, desde la Confederación de Cámaras Empresariales indicaron que, a su modo de ver, las consecuencias en caso de aprobarse el plebiscito las pagarán los hijos y nietos de los trabajadores.

"Creemos que el plebiscito es una muy mala iniciativa", indicó al presidente de la Confederación de Cámaras Empresariales, y agregó: "Es muy atractivo cuando la gente escucha el jubilarse a los 60 años y aumentar las jubilaciones, pero en esto es como en todos los órdenes de la vida: no hay cenas gratis, alguien la tiene que pagar".

"Los que van a pagar esto son nuestros hijos y nietos con mayores impuestos. No es una reforma buena para el país y la gente", apuntó Diego O´Neill. También rechazan que se aumente la carga impositiva para el sector empresarial dado que consideran que ya es elevada.