Consultado sobre dónde recoge ese temor, ella respondió: “En todos los rincones del Uruguay”.
La candidata a vicepresidenta por el Frente Amplio, Carolina Cosse, volvió a plantear que en Uruguay hay gente que “tiene miedo de decir a qué partido vota” ante posibles represalias.
“Tenemos que cuidar todos la democracia. Por eso me parece tan importante que gane el progresismo y el humanismo, y que no se persiga a la gente, a los funcionarios públicos, que la gente no tenga miedo de decir a qué partido vota”, afirmó Cosse en rueda de prensa luego de un acto en el barrio La Teja de Montevideo, en la noche del miércoles.
“¿Por qué la gente va a tener miedo de decir a qué partido vota? La gente tiene temor, y ese no es el Uruguay que yo quiero, el que nos enseñaron a querer”, agregó.
Consultado sobre dónde recoge ese temor, ella respondió: “En todos los rincones del Uruguay”.
“Yo misma he contado que una trabajadora se sacó una foto conmigo en un baño porque si no la echaban. Y unos días después salió un testimonio de un deportista. Yo no quiero que eso sea normal y natural en Uruguay. Por eso hablo tanto del humanismo, del progresismo, de reconstruir el tejido social, para eso el Estado tiene que estar presente”, agregó.
A principios de setiembre de este año, la fórmula del Frente Amplio insistió con sus dichos sobre clientelismo en algunas partes del interior y señaló que algunas personas tienen “temor” de participar de actividades frenteamplistas por “miedo” a que los asocien con ese partido y eso pueda afectar su trabajo o la asignación de prestaciones.
El tema volvió de alguna forma a estar sobre la mesa en las últimas semanas, cuando dos integrantes de partidos de la coalición decidieron apoyar a la fórmula del Frente Amplio de cara al balotaje y no a la que impulsa la Coalición Republicana. Se trata de la exprecandidata colorada Zaida González y el exasesor en seguridad blanco Víctor Björgan. La primera fue duramente criticada por integrantes de su partido, y se prevé que la comisión de ética colorada analice un pedido de expulsión. El segundo fue destituido del cargo que tenía hasta este mes en la Secretaría de Inteligencia Estratégica del Estado (SIEE).

