Se investigan varios encuentros de la pasada temporada del conjunto sevillano, al detectarse una treintena de apuestas bajo sospecha.
La Policía Nacional detuvo al defensa del Sevilla FC, Kike Salas, acusado de un delito de estafas por estar implicado en una red de apuestas ilegales que beneficiaba a amigos y familiares, informaron este martes medios españoles.
El Centro Nacional Policial por la Integridad en el Deporte y las Apuestas llevó a cabo la detención tras descubrir que el jugador habría provocado tarjetas amarillas en partidos de la Primera División para que personas próximas ganaran apuestas, ya que sabían de antemano lo que iba a hacer en el campo.
Según adelantó el diario El Confidencial, un juzgado de Morón de la Frontera (Sevilla) abrió una investigación al joven futbolista formado en la cantera del club y a otros dos personas cercanas a su círculo de confianza.
En concreto, se investigan varios encuentros de la pasada temporada del conjunto sevillano, al detectarse una treintena de apuestas bajo sospecha.
Salas, de 22 años, recibió diez tarjetas amarillas, siete de ellas en las últimas nueve jornadas de la pasada campaña. Fue el futbolista más amonestado del periodo y, según reporta el citado medio, la mayoría de las amonestaciones llegó en los instantes finales de los partidos.
Según algunos medios, el futbolista habría sido puesto en libertad tras prestar declaración en los juzgados. Si es hallado culpable se enfrentaría a una condena por estafa que conllevaría entre seis meses y tres años de cárcel.
Kike Salas, que suele jugar de defensa central, ha disputado esta temporada 14 partidos, 10 de ellos como titular.
AFP

