La designada como nueva consejera del Codicen de la ANEP afirmó que no llegan con “criterios de ser refundacionales de la educación pública”.
Elbia Pereira tiene una larga trayectoria vinculada a la educación, no solo como maestra, sino porque ha estado en la primera fila de la Federación Uruguaya de Magisterio, y actualmente es secretaria general del Pit-Cnt. En las últimas horas fue designada por el gobierno electo como futura integrante del Consejo Directivo Central (Codicen) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP). Y de cara a ocupar ese rol, considera que “la transformación educativa” impulsada por el actual gobierno “tiene aspectos positivos”, pero que hay que “quitarle el peso administrativo” a los maestros.
“Es una gran emoción y un gran desafío. Que el futuro presidente de la República y el futuro ministro respalden y vean en mí la posibilidad de contribuir al desarrollo de la educación pública del Uruguay, por el bien de los estudiantes, las familias, los docentes, los trabajadores de la educación, me llena de orgullo, lo siento con mucha alegría y mucha responsabilidad”, afirmó Pereira en entrevista con Telemundo a propósito de su reciente designación para ser consejera del Codicen de la ANEP.
Así las cosas, Pereira afirmó que las nuevas autoridades educativas no llegan con “criterios de ser refundacionales de la educación pública”. “La educación pública tiene historia y bases sólidas, pero claramente hay cosas para mejorar. Una de las primeras cuestiones que estamos viendo tenemos que revalorizar es la función docente, que en este último tiempo ha quedado desvalorizada a nivel de sociedad, y eso no es bueno para proyectarse, para avanzar, para los estudiantes, para las familias, para los trabajadores”, dijo.
“La confianza en los docentes y comunidades educativas es lo primero. Y eso se construye estando en los lugares. Para nosotros lo territorial es fundamental, y vamos a estar detrás de los escritorios cuando tengamos que estarlo, pero también con los pies en los territorios”, agregó.
Uno de los desafíos por delante, consideró Pereira, tiene que ver con “la retención y el aprendizaje de los chiquilines dentro de las instituciones educativas”: “Los números advierten que ahí hay que poner un foco. Vamos a trabajar con los equipos técnicos para mejorar eso”. Pero para el abordaje de ese tema, apuntó la futura jerarca se requieren “distintas políticas que enmarquen una visión de integralidad del estudiante y de sus familias, que contribuyan a mejores aprendizajes, desarrollos y logros”.
En tanto, Pereira fue consultada sobre qué posición tomarán las nuevas autoridades educativas frente a la reforma de la educación que llevó adelante la actual ANEP. “La transformación educativa tiene aspectos que son positivos, que ayudan y contribuyen a los aprendizajes. Pero tiene algunos aspectos que hay que revisar, y esa revisión pasa primeramente por quitarle el peso administrativo tan fuerte que ha transversalizado a todos los docentes, que ha dejado en una situación bastante compleja a la hora de llevar adelante la profesión. Hay que restituirles a los docentes y el personal de las instituciones la confianza en ellos”, respondió.

