La Policía estima que detrás de los cargamentos de hachís incautados está el Primer Comando de la Capital, la organización criminal más grande de Brasil.
El hachís casi no se consume en Uruguay, sin embargo en tres operaciones en las últimas tres semanas se incautaron más de 750 kilos de esta droga.
Esta sustancia se elabora con la resina que cubre la flor del cannabis y tiene un alto poder psicoactivo.
La última de estas operaciones fue el jueves de tarde en las calles Lauro Muller y Eduardo Acevedo, en el barrio Palermo. Allí la Policía incautó 132 kilos de la sustancia dentro de bolsas de una marca de proteína, como la que usan los deportistas para aumentar la generación de músculo.
"Ayer en horas de la tarde se llegó a una finca ubicada en Montevideo donde se hizo un allanamiento y se incautaron 132 kilos de hachís recientemente llegados al país", informó en rueda de prensa este viernes Julio Sena, director de Investigaciones de la Policía.
Las autoridades creen que la sustancia no es para consumo en Uruguay, "sino que se está utilizando Uruguay como un país de tránsito para el consumo en el exterior". La droga llegó desde Estados Unidos y su destino final, estiman las autoridades, era Brasil.
Fuentes de la investigación indicaron a Telemundo que estiman que detrás de los cargamentos de hachís incautados está el Primer Comando de la Capital, la organización criminal más grande de Brasil.
Esta nueva incautación está relacionada a otra realizada en Rocha el 26 de mayo, cuando la policía persiguió una camioneta desde el balneario San Antonio hasta La Paloma y, tras detener a tres ciudadanos brasileños, se incautaron 350 kilos de la misma droga.
Información reunida a partir de esa operación condujo a los investigadores a la casa del barrio Palermo donde este jueves decomisaron más sustancia. La vivienda estaba vacía y había alimentos en descomposición, lo que sugiere que los mismos brasileños detenidos en mayo era quienes habitaban la vivienda.
Los 750 kilos decomisados en las últimas tres semanas se completa con lo incautado en el barrio Los Bulevares, donde un grupo de personas pretendía esconder la droga en compresores que transportarían en un camión hacia Rivera y de allí a Brasil.

