"Salvo prueba contraria que demuestre que hay errores, no lo haríamos", dijo consultado por la posibilidad de rever el cambio en el documento nacional.
El canciller Mario Lubetkin afirmó que los “técnicos” del Ministerio de Relaciones Exteriores están abocados a “resolver el problema” que enfrentan los estudiantes que tienen el nuevo pasaporte uruguayo y que enfrenta dificultades para ser aceptado en Francia y Alemania. No obstante, dijo que la última palabra es de las autoridades de esos países: “El tema es la voluntad”.
Un grupo de estudiantes uruguayos que obtuvo becas para formarse en Francia solicita al gobierno de Yamandú Orsi que busque "soluciones transitorias urgentes" al problema que desencadenó el nuevo pasaporte uruguayo, que les impide, aseguran, ingresar al país europeo. Lo mismo sucede con Alemania.
Días atrás, el embajador francés en Uruguay Jean-Paul Seytre dijo que el Ministerio del Interior de su país se encuentra analizando el nuevo pasaporte uruguayo, que se expide desde mediados de abril. El nuevo documento no incluye el lugar de nacimiento del portador. El embajador alemán ya informó que no se permite el ingreso con ese documento y la Embajada de Japón advirtió que es "altamente probable" que también se les niegue el ingreso a los orientales.
Consultado este jueves al respecto, el canciller Lubetkin dijo que al momento “no ha habido ningún rechazo de ningún país”, pero reconoció que algunos “necesitan su tiempo” para analizar cada caso.
“No tenemos ningún rechazo de ningún país en relación a los pasaportes que tienen esta peculiaridad nueva. Este es el punto de partida, por lo tanto, que haya análisis por parte de países que necesitan su tiempo, no significa rechazo, porque como he visto en algunos medios internacionales que hablan de rechazo, es una información mentirosa y la desmiento categóricamente. Por ahora no hay ningún caso de ciudadano uruguayo que no haya accedido a algún país del mundo. Inclusive, vamos a ponerlo de esta manera, Uruguay tiene relación con 180 países, ¿verdad? Todo el foco se ha planteado en dos o tres, por lo tanto…”, afirmó en rueda de prensa.
En el caso de los países que sí han señalado problemas, dijo el canciller, el inconveniente sobre la mesa aplica a las visas permanentes y no de tránsito: “El 90% de los pasaportes se usan para turismo y ese tránsito de turismo está funcionando de la forma normal como funcionó siempre, salvo que nos muestren algo en lo contrario, pero no lo tenemos”.
Con todo, el ministro reconoció que el asunto a resolver es de “dos grupos pequeños, si hablamos en número, de jóvenes que quieren visas largas para estudiar”.
“Un pequeño grupo está en Francia y por lo que tengo entendido otro pequeño grupo está en Alemania. Es ahí que están focalizados nuestros técnicos para resolver el problema. Esos son los problemas concretos, son concretos. Nosotros no queremos un bla bla bla genérico porque no pasa nada. Y si pasa, como en estos casos, los vamos a resolver técnicamente encontrando los instrumentos. Esperemos en tiempo porque el problema también es que los muchachos tienen un tiempo para iniciar la universidad, pero ahí no depende solo de nosotros porque nosotros vamos a hacer propuestas a esos países, y esos países la acepten en función de las visas largas”, dijo.
“Les pongo un caso: muchos países, ¿saben cómo han resuelto el tema? Si tenían alguna duda sobre el origen de ciudadanía, les agregamos cédula de identidad y con esos dos mecanismos han resuelto el problema. El tema es la voluntad”, agregó.
Con estas situaciones que se han planteado, ¿el gobierno analiza dar marcha atrás en el cambio que se le hizo a los pasaportes? No por el momento, pero no se descarta en caso de que surjan “aspectos que obliguen al cambio”.
“Salvo prueba contraria que demuestre que hay errores, no lo haríamos. Si hay, como dijo el presidente, elementos que compliquen, cosa que no existe hoy, no hay problema, tomaremos la medida del caso. Son todos temas técnicos, no hay temas políticos. No es que uno u otro país quiera iniciar un escenario de enfrentamiento y tensión con nosotros, es un tema técnico que nosotros hicimos y el gobierno anterior también, a partir de las referencias de la Organización Internacional (de Aviación Civil) que es la que regulariza el tema de la aviación civil. Pero para nosotros, como estamos hoy, vamos a tener este recorrido, pero si mañana se identifican aspectos que obligan al cambio, cambiamos, no hay ninguna dificultad en esa dirección”, afirmó el canciller.
