Uno de estos botes falló durante una misión de vigilancia en el Río de la Plata durante la asunción del presidente Yamandú Orsi.
Seis botes inflables semi rígidos adquiridos por la Armada en una licitación abreviada en 2023 estaban fuera de servicio en marzo de 2025 debido a que presentaban serios defectos que les impedían navegar.
Cada uno de ellos costó USD 15.000.
Uno de estos botes falló durante una misión de vigilancia en el Río de la Plata durante la asunción del presidente Yamandú Orsi.
El episodio, en el que el gomón hizo agua, dio lugar a un categórico informe del comandante de uno de los buques de la Armada, el ROU 23 Maldonado, donde el bote estaba asignado.
El Maldonado recibió el bote en diciembre de 2024. El 1° de marzo, durante la misión de custodia del relevo presidencial, el bote fue arriado por primera vez para realizar un patrullaje en el Río de la Plata.
Hasta ese momento, el bote solo había navegado en el puerto y ambientes sin olas. Pero el 1° de marzo había vientos de entre 10 y 15 kilómetros por hora y olas de medio metro.
El bote no navegaba bien. La proa se levantaba demasiado. Tuvieron que sentar a dos de los tres tripulantes en la proa. Así lograron controlar ese efecto, hasta que empezó a entrar agua y esa tendencia se agravó.
El motor, además, no tenía fuerza para mover el bote con tres tripulantes, a pesar de que el proveedor había establecido en su oferta que podía trasladar 1.400 kilos.
El comandante del Maldonado se entrevistó con otro oficial de la Armada, asignado al Servicio de Lanchas y Transporte que le informó que los otros cinco botes adquiridos en la misma licitación están fuera de servicio porque todos “embarcan agua”.
En las conclusiones, el comandante del ROU Maldonado informa que navegar en este bote es un peligro
El comandante del ROU Maldonado comparó el pliego de la licitación con el bote entregado. Encontró que el gomón no cumple con seis de 30 condiciones establecidas.
Los botes fueron comprados con una garantía de cinco años.
Esta compra de la Armada ha generado inquietud y protestas de empresas navieras.
Una empresa uruguaya, que perdió la licitación, se quejó ante el entonces ministro Armando Castaingdebat, en una carta fechada en octubre de 2024. Y en los últimos días se reunió con dos asesores de la ministra Sandra Lazo.
“Se resuelve adquirir botes a una empresa del exterior” que “han presentado problemas de calidad que ponen en riesgo al personal que los opera (ingreso de agua y pérdida de flotabilidad)”, se afirmó.
Y la empresa brasileña fabricante de estos gomones, según la carta, habría intentado que una empresa uruguaya, que había perdido la licitación, les arreglara los botes a cambio de representarlos en Brasil.
