El Partido Colorado le pidió tiempo atrás al gobierno de Yamandú Orsi que diera marcha atrás con la designación.
Con críticas de la oposición, se votó este miércoles en el Senado la venia necesaria para designar a la colorada Carolina Ache nueva embajadora de Uruguay en Portugal, nombramiento que ya había generado rechazos tanto dentro del Frente Amplio como en la oposición. Es que la exvicecanciller durante el pasado gobierno estuvo envuelta en el escándalo que inició tras el otorgamiento de un pasaporte al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset. Además, en el marco de ese episodio, grabó conversaciones privadas con el entonces canciller, Francisco Bustillo, que derivaron en la renuncia de quien fuera ministro de Relaciones Exteriores.
La venia se aprobó con 17 votos en 31. Colorados y blancos no acompañaron la designación. El senador frentista Gustavo González votó la venia, pero dijo que solo lo hizo por disciplina partidaria.
El Partido Colorado le había pedido tiempo atrás al gobierno de Yamandú Orsi que diera marcha atrás con la designación. Tras eso, Orsi dijo que no había "argumentos" para que el gobierno reviera su decisión. Desde filas frentistas también hubo críticas. El senador comunista Óscar Andrade, por ejemplo, planteo que no entendía los "fundamentos" de la designación. "Me cuesta entender cuáles son los argumentos para personas que de alguna manera estuvieron involucradas en ese proceso tomarlos en cuenta para responsabilidades de representación", agregó en referencia al episodio del pasaporte.
Este miércoles la senadora blanca Graciela Bianchi calificó a la situación de "bochornosa". Sostuvo que tenía un "buen vínculo" con Ache, pese a lo cual se opone a su nombramiento como embajadora. "¿Qué confianza pueden tener los demás funcionarios de la propia embajada y embajadores de otros países que tengan que compartir actividades con Carolina Ache si saben que en cualquier momento te graba sin que te avise? Me resulta repugnante", dijo Bianchi.
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"Están proponiendo para embajadora (...) a una persona que tiene una causa abierta", añadió Bianchi.
A su turno, el frentista Daniel Caggiani planteó que "se han vertido un mar de inexactitudes" durante la discusión de la venia de Ache. Recordó, además, que Ache fue candidata a la Presidencia por el Partido Colorado en las últimas elecciones. Esto significa que no tenía cuestionamiento "ni legal ni ético" de esa fuerza política, sostuvo.
Caggiani se refirió también a la investigación por la destrucción de un documento que incluía conversaciones de WhatsApp entre Ache y el entonces subsecretario de Interior, Guillermo Maciel, en las que se referían a Marset. Ache denunció dos años atrás que Roberto Lafluf, asesor en ese momento del presidente Luis Lacalle Pou, destruyó ese documento. "Se organizaron para mentirle a la Justicia y todavía le echan la culpa a la doctora Ache, a una mujer. Eso es tener vergüenza", dijo.
El colorado Pedro Bordaberry, por su parte, dijo que "hubo una sola persona" que defendió a Ache cuando "el Frente Amplio le decía que era una delincuenta" y "el gobierno la responsabilizaba de todo": él. "Hoy podemos hablar con tranquilidad cuando decimos que es un error nombrarla embajadora", añadió. No es embajadora de carrera y "estamos en mitad de un lío", con una investigación en la Justicia, sumó Bordaberry, a la hora de argumentar por qué no acompaña la venia.
Para el blanco José Luis Falero es "inconveniente" e "innecesario" enviar una venia para designar a Ache como embajadora en este momento.
En tanto, el senador Gustavo Zubía dijo que integrantes del gobierno "hablaron pestes" de Ache y "llegan a esta sala y manifiestan 'no nos acordamos'". "El problema central es: ¿cambiaron el criterio sobre la doctora Ache? Estamos preguntando. Si no lo cambió surgen incoherencias morales", planteó.
Caggiani comentó durante otro momento de la sesión acerca del otorgamiento del pasaporte a Marset durante el pasado gobierno: "Se interpretó la norma a favor del narcotraficante. Háganse cargo, muchachos". Esto le valió un cruce con el senador nacionalista Martín Lema, quien afirmó que el oficialismo apunta a ese episodio para tratar de justificar una designación que le es incómoda.
