La historia de Pablo, el hombre de 39 años que sufre de una enfermedad degenerativa y quiere que se le aplique la eutanasia

Desde 2022, Pablo convive con la enfermedad neurodegenerativa que, en cuestión de meses, lo dejó completamente inmovilizado y dependiente

Cuando se aprobó la ley de eutanasia, Pablo Cánepa y su madre Mónica Silva, respiraron. Cánepa tiene 39 años y sufre de una ataxia cerebrosa idiopática, una rara enfermedad que muy pocas personas padecen y que afecta el cerebelo. Por eso, es que le pidió a su madre que lo "ayudara" a morir.

"Significa lo que Pablo me pidió hace más de un año, que era que lo ayudara a morir", dijo Silva a Telemundo sobre la aprobación. "Cuando él me pidió eso, 'ayudame a morir', era porque él no podía solo. Y esa frase me atravesó el corazón y no sé cómo pude seguir parada. Habré dicho no sé qué y seguimos adelante", aseguró.

Desde 2022, Pablo convive con la enfermedad neurodegenerativa que, en cuestión de meses, lo dejó completamente inmovilizado y dependiente. Su vida dio un giro radical: de ser una persona activa, que practicaba deportes, dibujaba y salía con amigos, hoy solo conserva algo de movimiento en los dedos de su mano derecha.

A pesar de recibir sedación paliativa para aliviar el dolor, hace tiempo que Pablo tomó una decisión: quiere morir. Su situación médica cumple con los requisitos establecidos por la ley para acceder a la eutanasia, pero hasta ahora no ha podido concretar su pedido.

Su madre rememoró el momento en que su hijo le expresó su deseo de acceder a la eutanasia. En esa conversación, ella le respondió con firmeza que jamás lo abandonaría y que lo acompañaría hasta el último de sus días, sin importar las circunstancias. "La vida es un camino hacia la muerte y la vida no es opuesta a la muerte. Tanto Pablo como yo entendemos que la muerte no existe", aseguró.

"La eutanasia es necesaria y en el caso de mi hijo lo es. Lo han dicho los médicos, él la pidió y yo tengo que aceptarla porque él es adulto y tiene plena autonomía. Por otro lado, está la parte emocional que una madre no puede querer que un hijo tan joven se muera", concluyó.