Al menos 132 muertos, denuncias de "horror" y hasta diferencias políticas: cuatro claves sobre el megaoperativo anti-narco en Rio de Janeiro

El operativo tenía como objetivo debilitar el Comando Vermelho, el principal grupo criminal de Rio que opera en las favelas, barrios populares con alta densidad de población.

Escenas de guerra. Así describen los vecinos de Río de Janeiro (Brasil) lo sucedido este martes y también el día después de que tuviese lugar el operativo más grande en la historia de la ciudad contra el narcotráfico. Se cree que el balance de muertos supera las 100 víctimas, pero todavía no hay cifras oficiales finales. Mientras tanto, hay diferencias entre las autoridades políticas sobre el modus operandi de la operación. A continuación, repasamos lo que se sabe al momento.

Al menos 64 muertos, 81 detenidos, 2.500 policías en las calles y críticas de la ONU: lo que dejó el megaoperativo anti-narcotráfico en Río

Más de 100 muertos

Este miércoles de mañana, vecinos de una favela del norte de Río de Janeiro, el Complejo da Penha, colocaron más de 40 cuerpos alineados en una plaza, un día después de la operación policial más sangrienta en la historia de la ciudad contra el narcotráfico. Hasta el momento no hay información oficial sobre si forman parte del balance provisional de 60 presuntos criminales muertos que informó el gobierno de Rio, además de cuatro policías fallecidos. 

Los cadáveres fueron dispuestos cerca de una de las principales vías del Complejo da Penha, una de las zonas donde tuvo lugar la operación, la mayor de la historia de Rio, con 2.500 agentes movilizados. La AFP vio un fallecido con la cabeza destrozada y algunos vecinos denunciaron "ejecuciones".

Por su parte, la Defensoría del Pueblo de Rio de Janeiro informó que hay al menos 132 muertos, y que el número de cuerpos llevados a la Praça São Lucas ya asciende a los 60. 

Ataque al Comando Vermelho

El martes se registraron escenas de guerra en Río. Hubo tiroteos, incendios y enfrentamientos entre las fuerzas del orden y presuntos criminales, que usaron ómnibus como barricadas y drones para lanzar "bombas", según las autoridades. 

El operativo tenía como objetivo debilitar el Comando Vermelho, el principal grupo criminal de Río que opera en las favelas, barrios populares con alta densidad de población.

Según se informó, un total de 81 personas fueron detenidas. Durante la operación, apoyada por dos helicópteros, las autoridades incautaron media tonelada de drogas y 100 fusiles.

El megaoperativo provocó caos en la ciudad. Escuelas suspendieron clases, el transporte público colapsó y miles de habitantes quedaron atrapados sin poder regresar a sus casas. 

La cúpula del Comando Vermelho -diez criminales que estaban presos en la cárcel Bangu 3- fueron transferidos durante la noche del martes a otra prisión, Bangu 1, el centro de reclusión de máxima seguridad del estado. 

Diferencias políticas

El gobernador de Río, Cláudio Castro, ordenó reforzar el patrullaje en todo el territorio del estado, particularmente en las principales vías expresas, los accesos a la región metropolitana y el transporte público, según un comunicado de su despacho.

Castro, que es aliado político del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, dijo que la intervención de las fuerzas de seguridad abarcó un "área del tamaño de dos Copacabanas enteras".

"Los batallones están en estado de atención y alerta ante posibles represalias", indicó el martes el gobernador y publicó un video en X de un dron lanzando un proyectil desde el cielo. "Es así como la policía de Río de Janeiro es recibida por los criminales: con bombas lanzadas por drones".

La megaoperación generó un cruce de acusaciones entre autoridades de Río y nacionales. Castro criticó una supuesta falta de apoyo del gobierno nacional que provocó la respuesta del ministro de Justicia de Brasil, Ricardo Lewandowski, quien dijo que no había recibido ningún pedido del gobernador para esta operación. "Absolutamente nada", aseveró.

Con todo, una delegación del gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva viajará este miércoles a Rio para mantener una "reunión de urgencia" con Castro. Además, varios ministros se reunieron el martes en Brasilia para evaluar la crisis mientras Lula regresaba de una gira por el sudeste asiático.

Denuncias de “horror” y “terror”

Organismos internacionales y organizaciones civiles condenaron la operación. La Organización de Naciones Unidas se dijo "horrorizada" y 30 entidades denunciaron que la acción pone a la ciudad "en un estado de terror".

En un mensaje en X, la Oficina de Derechos Humanos de la ONU se dijo "horrorizada" por la operación policial, y recordó a las autoridades brasileñas "sus obligaciones" bajo las leyes internacionales.

"Una operación policial que resulta en la muerte de más de 60 habitantes y policías es una enorme tragedia", afirmó de su lado César Muñoz, director de Human Rights Watch en Brasil, que pidió investigaciones para esclarecer las circunstancias de "cada muerte".

Una declaración de 30 organizaciones de la sociedad civil, entre ellas Amnistía Internacional, afirmó que la operación "expone el fracaso" de las políticas estatales de seguridad y pone a la ciudad "en un estado de terror".

En rueda de prensa este miércoles, Castro, el gobernador de Río, dijo que la operación fue un "éxito" y que solo tuvo cuatro "víctimas": los policías muertos.

Con información de AFP