Bohemios mantiene reuniones con la IMM para levantar sanción por ruidos molestos; más de 200 juveniles no pueden jugar en su cancha

La situación impide que la institución pueda competir de forma profesional y que sus categorías juveniles practiquen y jueguen en su propia cancha.

El Club Bohemios y la Intendencia de Montevideo (IMM) están llevando adelante una serie de reuniones con el objetivo de levantar la sanción impuesta al club de Pocitos por denuncias de ruidos molestos realizadas por vecinos de la zona. Esta situación impide que la institución pueda competir de forma profesional y que sus categorías juveniles practiquen y jueguen en su propia cancha.

Bohemios es un club histórico del barrio, cinco veces campeón federal de básquetbol, del que surgieron figuras como Luis Pierri y Horacio “Tato” López. Sin embargo, desde hace más de un año y medio, el conjunto albimarrón no puede competir en Primera División y tiene dificultades para disputar partidos de juveniles debido al cierre de la cancha en horario nocturno y a una multa aplicada tras las denuncias vecinales.

Desde hace al menos un mes, el club mantiene reuniones con la IMM para volver a ser habilitado. En ese marco, se desarrolló un plan de hitos para abordar el impacto sonoro del gimnasio. El prosecretario de la Intendencia, Diego Olivera, explicó que “en primer lugar, se contrató un técnico muy reconocido en la materia, que ya tiene trayectoria”.

Olivera señaló además que “se realizó un diagnóstico” en 19 casas y apartamentos linderos o cercanos al gimnasio, y detalló que se llevó a cabo “una especie de experimento con distintas frecuencias acústicas, midiendo la intensidad con la que éstas llegan a la casa de los vecinos”. En ese proceso participaron técnicos de la Intendencia y técnicos privados. “También destaco que los vecinos abrieron sus puertas para que este diagnóstico se pueda realizar”, agregó.

El presidente del Club Bohemios, Jorge Malvar, afirmó que el cierre de la cancha generó importantes pérdidas para la institución, aunque aseguró que, una vez superado este tema, el equipo volverá a competir en la DTA. “Tenemos los muchachos de las juveniles, que son arriba de 200 chiquilines, que se ven prohibidos de poder jugar en su cancha”, expresó.

El dirigente explicó que los jóvenes deben entrenar entre semana en otro gimnasio y que los fines de semana no se les permite jugar en la cancha del club. “Más allá de los chiquilines, la familia de esos chiquilines tampoco puede venir a disfrutar, a verlos jugar acá”, sostuvo.

Por su parte, los padres de los jóvenes que integran las divisiones formativas del club esperan una pronta solución para volver a ver a sus hijos jugar en su propia cancha. Rodrigo Borbonet, socio del club y padre de jugadoras de inferiores, señaló: “Lo que queremos es que los gurises puedan tener un espacio seguro, donde hacer deporte y generar amistades”.

Borbonet afirmó que esta situación modificó un proceso que venía desarrollándose de buena manera y remarcó que el club tiene futuro. “Bohemios tiene gente para rato, para trabajar en el club, para estar junto a las familias, y creemos que este es un primer paso para llegar a una solución para todas las partes”, concluyó.