La Policía halló el cuerpo a unos 15 kilómetros de Caldas Novas en avanzado estado de descomposición.
La Policía Civil de Brasil avanza en el caso de Daiane Alves de Souza, de 43 años, quien presuntamente fue asesinada por el conserje del edificio en el que vivía. La mujer se quedó quedó sin luz en su apartamento, tomó el ascensor para ver qué había pasado y nunca más se la vio. Esta semana su cadáver fue hallado y el conserje y su hijo fueron apresados como sospechosos del crimen.
La víctima -agente inmobiliario- fue vista por última vez el 17 de diciembre en Caldas Novas, en el sur del estado de Goiás. Tras más de un mes el cuerpo fue encontrado a unos 15 kilómetros de Caldas Novas en avanzado estado de descomposición.
Este jueves O Globo informó que el crimen fue el resultado de una larga historia de conflictos entre la mujer y el conserje. Antes de la desaparición tuvieron varias disputas administrativas, judiciales y personales.
Según la Policía Civil, el detonante fue la pérdida de la administración de seis apartamentos de la familia de Daiane. La gestión de las propiedades fue transferida a una inmobiliaria, lo que generó fricciones entre ambos.
A su vez, a principios de 2025 la administración del edificio acusó a la familia de la mujer de usar un apartamento como taller de carpintería, alegando que la actividad violaba el reglamento interno y causaba disturbios. Sin embargo, Daiane negó la existencia del taller, afirmando que ocasionalmente ensamblaba sus propios muebles.
Los conflictos continuaron y en abril de 2025 la mujer denunció al conserje por entrar a su apartamento sin autorización. El hombre dijo que entró para filmar y mostrar la presunta actividad irregular.
En los meses siguientes, las acusaciones comenzaron a afectar la vida cotidiana y hubo advertencia por posibles cortes de agua y del suministro eléctrico. Incluso, en agosto pasado el administrador del edificio convocó a una reunión para votar la expulsión de Daiane con 19 acusaciones, entre ellas amenazas a residentes, acoso a empleados y el mantenimiento de la carpintería.
La mayoría de los residentes votó a favor de la expulsión. Sin embargo, la decisión fue suspendida tras una apelación de Daiane, quien alegó irregularidades en la convocatoria de la reunión.
Según la Policía, este historial de disputas culminó en el crimen. El conserje confesó que la mató en el sótano del edificio tras una discusión.

