Jalid Meshal afirmó que las armas del movimiento son parte de la “resistencia” y cuestionó el plan impulsado por Estados Unidos e Israel
Un dirigente de Hamás, Jalid Meshal, afirmó este domingo que el movimiento islamista palestino no renunciará a sus armas y rechazará cualquier forma de dominio extranjero en la Franja de Gaza, pese a los pedidos de desarme planteados por Israel y Estados Unidos en el marco del plan para poner fin a la guerra.
“Criminalizar a la resistencia, sus armas y a quienes la realizaron es algo que no debemos aceptar”, dijo Meshal durante una conferencia en Doha. Sostuvo que el armamento de Hamás es parte esencial de la resistencia contra Israel y afirmó que “mientras haya ocupación, hay resistencia”, al definirla como un derecho de los pueblos bajo ocupación.
Tras el cese el fuego del 10 de octubre, el plan del presidente estadounidense Donald Trump entró a mediados de enero en una segunda fase, que prevé el desarme de Hamás y la retirada progresiva del ejército israelí de Gaza. Sin embargo, el movimiento, que gobierna el territorio desde 2007, considera el desarme una línea roja, aunque no descarta transferir las armas a una futura autoridad palestina.
Según responsables israelíes, Hamás mantiene unos 20.000 combatientes y decenas de miles de armas en Gaza. El plan contempla que, en una etapa transitoria, el territorio sea administrado por un comité de tecnócratas palestinos bajo la autoridad de una Junta de Paz encabezada por Trump. Meshal pidió a ese órgano una visión “equilibrada” para facilitar la reconstrucción y la ayuda humanitaria, pero advirtió que Hamás no aceptará ninguna forma de dominación extranjera.

