Fernández Albín inició una huelga de hambre en reclamo por ser trasladado de la cárcel de máxima seguridad en donde está recluido, informaron fuentes del Ministerio del Interior a Telemundo.
El exministro del Interior Luis Alberto Heber dijo que “sería inaceptable” que el narcotraficante Luis Fernando Fernández Albín deje la cárcel de máxima seguridad en la que está recluido, ante sus reclamos de ser trasladado. Además, exhortó al gobierno a no ceder frente a “amenazas y presiones”.
Fernández Albín inició una huelga de hambre en reclamo por ser trasladado de la cárcel de máxima seguridad en donde está recluido, informaron fuentes del Ministerio del Interior a Telemundo.
El narcotraficante –en aislamiento tras ser imputado por el tráfico de 2.200 kilos de cocaína- había denunciado sus condiciones de reclusión y pedido a través de un habeas corpus su traslado, algo que fue denegado en enero.
Según dijo la defensa de Fernández Albín al diario El País, la salud mental de su defendido corre riesgo por la situación carcelaria.
Además otros reclusos de distintas unidades policiales también iniciaron una huelga de hambre en apoyo al narcotraficante, según confirmaron fuentes oficiales a Telemundo.
Fernández Albín está bajo un régimen especial en el complejo penitenciario de Punta de Rieles, en un área que cuenta con “estrictos controles de seguridad aplicados mediante un avanzado sistema que incluye videovigilancia, escáneres, bloqueadores de celulares, así como sensores de movimiento, entre otros dispositivos”. Además el lugar tiene “doble cerca y dobles muros perimetrales”.
Con todo, frente al reclamo de ser trasladado y la huelga de hambre, el exministro Heber señaló que este hecho, que involucra a un “peligroso narcotraficante y jefe de una poderosa organización”, “preocupa al gobierno por un posible motín carcelario”.
No obstante, dijo Heber en un posteo de la red social X, “sería inaceptable que el Ministerio del Interior cediera frente a estas amenazas”.
“Volvería inservibles las cárceles de máxima seguridad y dejaría un antecedente peligroso porque frente a presiones de este tipo, quedaría claro que quien manda en los penales son los presos”, afirmó.
Al momento, según trascendió, el ministro del Interior, Carlos Negro, no hará declaraciones respecto a lo que sucede con Fernández Albín.

