Según ha dicho el jerarca, hace ya más de 40 años que superó su adicción a drogas y alcohol.
“He esnifado cocaína sobre la tapa de un water”. Esa fue la confesión que hizo el secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos (EE.UU.), Robert F. Kennedy Jr., cuando hablaba sobre por qué no dejó de asistir a las reuniones de su grupo de rehabilitación durante los confinamientos y restricciones impuestos por la pandemia de Covid-19.
El jerarca, que integra el gabinete de Donald Trump, es sobrino del presidente John F. Kennedy e hijo del senador Robert F. Kennedy. Y ha estado varias veces en el centro de las polémicas por sus declaraciones públicas en torno a su escepticismo sobre las vacunas y también sobre el impacto del coronavirus.
Fue en este marco que, entrevistado en un podcast del influencer pro-Trump Theo Von Kennedy justificó por qué siguió yendo a las reuniones de su grupo de rehabilitación de drogas durante la pandemia, cuando había confinamiento para evitar contagios del virus.
“No tenía miedo de un germen. He esnifado cocaína sobre la tapa de un water. Y sé que esta enfermedad -la adicción- sí puede matarme”, afirmó.
“Si no me trato (las adicciones), es malo para mí. Eso implica ir a reuniones cada día. Era cuestión de supervivencia. Y luego está la oportunidad de ayudar a otros alcohólicos, que es el ingrediente secreto de esas reuniones”, agregó.
Según ha dicho el jerarca, hace ya más de 40 años que superó su adicción a drogas y alcohol.

