El joven no solo estaba privado de libertad por ese homicidio, sino que además ya se había fugado del mismo centro el pasado 24 de enero y había sido recapturado el pasado miércoles.
El motín ocurrido este jueves de noche en una dependencia del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa) tuvo entre sus protagonistas a un joven de 18 años con un historial reciente de extrema violencia: se trata del adolescente condenado por el asesinato de un niño de un año en Cerro Norte, quien volvió a fugarse del sistema y fue recapturado horas después.
El interno no solo estaba privado de libertad por ese homicidio, sino que además ya se había fugado del mismo centro el pasado 24 de enero. En aquella oportunidad escapó en medio de una pelea entre internos y permaneció prófugo durante semanas, tiempo en el que volvió a instalarse en Cerro Norte, donde retomó su participación en episodios delictivos y enfrentamientos armados.
Según información policial, durante ese período protagonizó varios tiroteos en la zona e incluso utilizó sus redes sociales para amenazar directamente a la Policía. En una de las publicaciones, el joven escribió: “Quiero matar a un policía, en breve hay noticias”, mensaje que acompañó con una imagen en la que se lo veía portando un arma de fuego.
Su captura más reciente, previa al motín, se dio la semana pasada tras intentar rapiñar una moto utilizando una réplica de arma. Fue detenido luego de una persecución policial en Cerro Norte, cuando efectivos lograron identificarlo mientras huía. La sorpresa fue inmediata: era uno de los fugados del Inisa en enero y uno de los perfiles considerados de mayor riesgo.
El delito por el que cumplía condena ocurrió en el marco de un enfrentamiento entre bandas. El joven participó de un ataque con fusil de asalto contra un pasaje donde se encontraban la madre de un presunto integrante de una organización criminal y su hijo de un año. Ambos resultaron heridos de bala, y el niño falleció a raíz de las lesiones.
A pesar de ese antecedente y de su fuga previa, el joven volvió a estar involucrado en un nuevo episodio crítico este jueves. Durante el motín en el centro del Inisa de bulevar Artigas y Cufré, internos tomaron de rehén a cinco funcionarios, rompieron candados de celdas y lograron controlar sectores del establecimiento.
En ese contexto, siete adolescentes escaparon, entre ellos este joven. La fuga incluyó corridas por los techos y desplazamientos por las calles del barrio Brazo Oriental, mientras se desplegaba un fuerte operativo policial con participación de la Guardia Republicana, la Dirección General de Operaciones Especiales y la URPM.
Cuatro de los fugados fueron detenidos mientras intentaban huir por los techos, y otros tres fueron recapturados poco después en la zona de General Flores y Luis Alberto de Herrera.
Ahora, además de ser reintegrado al sistema del Inisa, el joven deberá enfrentar nuevas actuaciones judiciales por los delitos cometidos recientemente como mayor de edad.

