El proceso judicial se desencadenó a partir de la denuncia de su expareja, una mujer de 50 años, quien tras una década de convivencia descubrió en el teléfono y tarjetas de memoria del condenado un archivo de fotografías y videos de su hija —que en ese entonces tenía entre 16 y 17 años— y de una amiga de esta.
Tras una investigación iniciada en febrero del año pasado por la Comisaría Especializada en Violencia Doméstica y de Género de Santa Lucía, la Justicia dictó sentencia contra un hombre de 51 años implicado en un caso de vulneración de la intimidad y explotación sexual, según informó este martes la Jefatura de Policía de Canelones en un comunicado.
El proceso judicial se desencadenó a partir de la denuncia de su expareja, una mujer de 50 años, quien tras una década de convivencia descubrió en el teléfono y tarjetas de memoria del ahora condenado un archivo de fotografías y videos de su hija —que en ese entonces tenía entre 16 y 17 años— y de una amiga de esta.
El material, que registraba a las víctimas desnudas en situaciones cotidianas como bañarse o cambiarse de ropa, habría sido obtenido de forma ilícita mediante el uso de cámaras ocultas y capturas de redes sociales.
Durante las actuaciones, que incluyeron el peritaje de dispositivos y tarjetas micro SD, el indagado admitió su responsabilidad ante las autoridades. En consecuencia, fue condenado por un delito de explotación sexual en la modalidad de almacenamiento y recibió una pena de 24 meses de prisión, la cual cumplirá bajo el régimen de libertad a prueba.

