Desde la Defensoría de Vecinas y Vecinos de Montevideo indicaron que tomaron conocimiento recientemente del caso y plantearon preocupación por la falta de herramientas legales para actuar en este tipo de situaciones.
Vecinos de un edificio del Centro de Montevideo denuncian que al menos 24 gatos permanecen abandonados en un apartamento vacío desde hace más de un año, luego de que la vivienda fuera desalojada por deudas. La situación, aseguran, genera problemas de salubridad, malos olores y preocupación por el estado de los animales.
La denuncia original fue presentada el 5 de mayo del año pasado ante el Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA), según documentación a la que accedió Telemundo. En ella, una vecina relata que desde enero de ese año se percibía “un olor nauseabundo” en las áreas comunes del edificio ubicado en la esquina de Andes y Paysandú.
La denunciante señaló además que en el apartamento había alrededor de 20 gatos y un número indeterminado de perros “en condiciones deplorables”, con desnutrición, presencia de pulgas y falta de higiene.
Con el paso de los meses, los vecinos sostienen que la situación no solo no se resolvió, sino que podría haberse agravado debido a la reproducción de los animales.
Desde la Defensoría de Vecinas y Vecinos de Montevideo indicaron que tomaron conocimiento recientemente del caso y plantearon preocupación por la falta de herramientas legales para actuar en este tipo de situaciones.
“Nosotros recibimos el reclamo en torno a una veintena de gatos, 24 gatos que habitan en un apartamento que está vacío, y ahí entra toda una nebulosa en torno a la propiedad de quién es, a quién le pertenece, quién puede abrir y demás”, señaló Daniel Arbulo, defensor de Vecinas y Vecinos.
Arbulo explicó que la dificultad principal radica en determinar quién tiene potestad para ingresar al inmueble y hacerse responsable tanto de los animales como de las condiciones sanitarias del edificio.
“El bien superior, que en este caso es la salubridad de los vecinos o la salud de los animales, se encuentra con trabas en torno a la propiedad privada o a la nebulosa en la que ingresan una vez que entran en remate”, afirmó.
Según relató, la cifra de 24 gatos surge de inspecciones realizadas anteriormente por el INBA y también del conteo que hicieron los propios vecinos a través del ducto de aire del edificio.
Mientras tanto, algunos residentes alimentan a los animales de manera solidaria. “Lo que nos dicen es que hay alguna acción solidaria y empática de algunos vecinos de darle alimentación”, explicó Arbulo, aunque advirtió que eso no resuelve el problema sanitario ni el estado de salud de los gatos.
Los vecinos también reclaman por la demora en encontrar una solución. “Esto nos dicen que lleva más de un año y nada hace pensar que en el corto plazo se solucione”, indicó el defensor.
Desde la Defensoría plantearon el tema la semana pasada en la Junta Departamental de Montevideo y reclamaron una articulación entre organismos nacionales y departamentales para abordar este tipo de casos.
“Es un problema que tiene que ver con la convivencia, pero también con la salud y pone en cuestionamiento las normas sobre esta temática”, concluyó Arbulo.

