El solo hecho de tener el arma con la numeración suprimida y carente de reglamentación ya configura por sí mismo un delito.
Agentes de la Policía fueron a un comercio de Colón a visualizar unas cámaras de seguridad por una investigación y terminaron deteniendo al encargado del lugar por tenencia de arma de fuego. El hombre reconoció que la había comprado junto a dos cargadores y varias municiones en el mercado ilegal.
Los efectivos del Área de Investigaciones de la Zona Operacional IV intentaban avanzar en el esclarecimiento de un hecho policial ocurrido en las inmediaciones de las calles Carlos A. López y Pororó.
En ese marco, se dirigieron a un almacén ubicado próximo a esa esquina, que cuenta con cámaras de seguridad. El encargado del local, un joven de 28 años, les permitió ingresar para revisar las imágenes del sistema de monitoreo. Sin embargo, una vez en el interior, los policías se encontraron con una situación inesperada.
Sobre un mueble observaron una pistola marca Glock, modelo 17, calibre 9 milímetros. Al ser consultado al respecto, el hombre manifestó que había adquirido el arma en el mercado ilícito, por lo que los efectivos realizaron un registro del establecimiento.
Durante el procedimiento, incautaron la pistola, que tenía la numeración suprimida, dos cargadores —uno con capacidad para 17 cartuchos y otro para 30—, además de 50 municiones calibre 9 milímetros.
Con esto, el comerciante fue detenido y quedó a disposición de la Fiscalía, que procura determinar ahora si el arma está vinculada a los hechos que se investigan o, en su defecto, si fue utilizada en algún crimen.
El solo hecho de tener el arma con la numeración suprimida y carente de reglamentación ya configura por sí mismo un delito.

