Ante esa negativa del bloque coalicionista, el Frente Amplio está obligado a conseguir votos para conseguir la mayoría simple que no tiene por sí solo en Diputados y en esa cámara están los dos diputados de Cabildo Abierto (Álvaro Perrone y Silvana Pérez Bonavita) y los de Identidad Soberana (Gustavo Salle y Nicole Salle)
La Coalición Republicana decidió no votar la Rendición de Cuentas a nivel general y eso desató el enojo del Frente Amplio. Desde filas oficialistas acusan que no apoyar el proyecto en general haría caer la Rendición y que eso no permitiría discutir artículo por artículo. Por su parte, Cabildo Abierto tildó de "poco serio" el planteo de la coalición y señaló que si había discrepancias debían discutirse en la votación en particular.
Ante esa negativa del bloque coalicionista, el Frente Amplio está obligado a conseguir votos para obtener la mayoría simple que no tiene por sí solo en Diputados. En esa cámara están los dos representantes de Cabildo Abierto (Álvaro Perrone y Silvana Pérez Bonavita) y los de Identidad Soberana (Gustavo Salle y Nicole Salle). Pero, ¿qué sucede si no consigue esos votos?
El grado 5 en Derecho Constitucional e histórico legislador del Partido Colorado Rubén Correa Freitas explicó el mecanismo. "Si no se logra aprobar en general, no hay ley de Rendición de Cuentas", sentenció. "La votación en general habilita la discusión en particular. Es decir, una vez que se consiguen las mayorías para aprobar la ley de Rendición de Cuentas en general, los legisladores pueden ir votando diferentes artículos o disposiciones que contiene la ley", detalló.
En caso de que no se apruebe, sigue rigiendo el Presupuesto de 2025 sin las modificaciones presupuestales planteadas. "En realidad la ley de Rendición de Cuentas debería contener un solo artículo, que es: 'Apruébese la Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal del año anterior', en este caso, del año 2025. Eso debería ser, técnicamente, el contenido de la ley de Rendición de Cuentas. Pero, en la práctica política, gubernamental y parlamentaria, siempre se aprovecha la ley de Rendición de Cuentas para introducir modificaciones a la ley de Presupuesto", planteó el experto.
Correa Freitas rememoró la única vez que no se aprobó la Rendición, algo que sucedió en 1986 en el gobierno de Julio María Sanguinetti, del que él era director de la Oficina Nacional de Servicio Civil. "Desde el período democrático, es decir, desde 1985 hasta la fecha, el único caso especial en que no se votó una ley de Rendición de Cuentas fue en 1986". "Había propuesto incluir en la ley de Rendición de Cuentas normas sobre la redistribución de funcionarios públicos", recordó. Eso no fue llevado por la oposición por lo que la Rendición no fue aprobada.
"Sanguinetti negoció rápidamente con Wilson Ferreira Aldunate, líder del Partido Nacional, y en aproximadamente un mes se aprobó muy rápidamente en el Parlamento una ley sustitutiva de la Rendición de Cuentas, que incorporó las normas sobre redistribución de funcionarios", rememoró.

