En una cumbre global, el secretario de Estado de EE.UU. llamó a hacer frente al "terrorismo político de extrema izquierda" y recordó a los Tupamaros

Del evento participó un diplomático uruguayo que recibió la instrucción de ir a "escuchar", indicaron fuentes de Cancillería.

En una cumbre con representantes de más de 60 países denominada “Encuentro Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político”, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, nombró al Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN) como un ejemplo de “terrorismo político de extrema izquierda” que cometió “secuestros, atentados y asesinatos”. En el evento estaba un diplomático uruguayo que recibió la instrucción de ir a "escuchar", según indicaron a Telemundo fuentes de la Cancillería.

De acuerdo a las propias comunicaciones oficiales del Departamento de Estado de Estados Unidos, el evento se propuso reunir a representantes de los gobiernos de todo el mundo para abordar “cómo contrarrestar el resurgimiento del terrorismo político”.

“Este es un acontecimiento sin precedentes, que inaugura lo que esperamos sea una coalición también sin precedentes, preparada para afrontar un momento sin precedentes en nuestra historia compartida”, indicó Rubio en su discurso.

“El deber más esencial del Estado —la primera responsabilidad de cualquier gobierno— es proteger a su pueblo. Esta es una obligación sagrada que debe trascender toda división política o ideológica. Por eso existen las fuerzas armadas, los servicios de inteligencia, las oficinas antiterroristas y las fuerzas policiales. Mantener a nuestra gente a salvo es el propósito de todas ellas”, agregó.

En ese marco, destacó que en el evento haya “representantes de todo el espectro político”, y apuntó directamente contra la “violencia de izquierda” y cómo, a su modo de ver, los países deben unirse para hacerle frente a sus consecuencias locales, más allá de las diferencias ideológicas.

“La coalición reunida hoy aquí incluye líderes políticos, expertos y funcionarios encargados de hacer cumplir la ley de más de 60 países de todo el mundo. Ustedes provienen de una amplia gama de gobiernos, partidos y corrientes políticas. Algunos de sus gobiernos y el mío discrepan —pública y vehementemente— sobre comercio, energía e inmigración. Usted no vino aquí porque esté convencido de cada aspecto de la visión estadounidense del mundo. Ustedes están aquí porque sus líderes políticos están siendo atacados, apuñalados y baleados en sus calles. Porque sus negocios han sido bombardeados. Porque sus ferrocarriles han sido saboteados. Porque sus policías han sido golpeados y quemados. Estás aquí porque esto es real, está empeorando y ya no se puede negar ni ignorar. Porque es hora de acabar con este mal para siempre”, dijo Rubio.

En este marco, indicó que este tipo de acciones terroristas “no son nuevas”: “El terrorismo político de extrema izquierda no es ninguna novedad. No es una invención de los políticos conservadores. Durante la mayor parte de la era moderna, fue la forma dominante de violencia política”.

Y fue ahí que hizo alusión a los Tupamaros uruguayos: “Todos nuestros amigos aquí, provenientes de los países del hemisferio occidental, recuerdan las décadas de secuestros, atentados con bombas, asesinatos y ejecuciones: el terror violento de los Tupamaros, los Montoneros, las FARC y el ELN. Recuerdan la inhumana brutalidad de Sendero Luminoso en Perú: los fanáticos maoístas que masacraron a los campesinos peruanos, asesinando a mujeres embarazadas y recién nacidos con hachas y machetes. Recuerdan a las decenas de miles de guerrilleros marxistas entrenados para matar en los campos terroristas cubanos de Castro”.

A juicio de Rubio, “hoy nos enfrentamos a una nueva oleada de este antiguo mal”. Y nombró algunos ejemplos: “Aquí en Estados Unidos, la proporción de atentados y complots terroristas de izquierda ha alcanzado niveles no vistos en décadas. En Alemania, la violencia de extrema izquierda se ha disparado en más de un 40 por ciento tan solo en el último año. En Grecia, más del 80 por ciento de la violencia radical es ahora impulsada por actores de extrema izquierda y anarquistas”.

“Este es un mal singular y distintivo. Siempre ha estado impulsado, por encima de todo, por el odio a la civilización misma. Es una revuelta de los peores contra los mejores; de los débiles y cobardes contra los fuertes y buenos. Lo perpetran aquellos que no pueden construir, no pueden crear, no pueden lograr grandes cosas, y que se vengan del mundo por su propia insuficiencia buscando destruir a quienes sí pueden. Esto es el radicalismo de izquierda. Puede adoptar diferentes lemas e ideologías según el lugar y el tiempo —anticapitalista, antiimperialista, comunista, anarquista, marxista—, pero su esencia siempre es la misma. Es un resentimiento venenoso disfrazado de igualdad, justicia y liberación; una necesidad imperiosa de destruir lo que hombres superiores han construido, de arruinar lo bello y lo justo, en nombre de personas que solo albergan fealdad y no tienen nada más que ofrecer al mundo”, dijo Rubio.

Así las cosas, el secretario de Estado llamó a los países a trabajar “juntos” en este tema: “Debemos afrontar esta amenaza juntos. O cooperamos más allá de nuestras fronteras, o los terroristas seguirán explotando las brechas que existen entre ellas. Bajo la presidencia de Trump, por primera vez, Estados Unidos está construyendo la infraestructura, las alianzas y la estrategia necesarias para derrotar el flagelo del terrorismo de extrema izquierda”.

Representación uruguaya

Entre las decenas de banderas que había en el evento, en representación de los países que tenían allí a algún delegado, estaba la de la República Oriental del Uruguay: en una foto se ve que es la última a la derecha.

Fuentes de la Cancillería consultadas por Telemundo indicaron que al evento fue un diplomático de la Embajada de Uruguay en Washington, pero no precisaron qué rol cumple allí.

Las mismas fuentes señalaron que la persona recibió la instrucción de ir a la actividad a "escuchar".

"Uruguay va a todos los lugares a donde se lo invita", agregaron a Telemundo.

Meses atrás, el presidente Trump convocó a una cumbre denominada "Escudo de las Américas", que se presentó como una alianza para luchar contra el crimen organizado y el narcotráfico en todo el continente americano. Entre los tantos mandatarios que asistieron no estuvo el presidente Yamandú Orsi, quien al ser consultado por el tema dijo que no había sido invitado.

EE.UU. cree que número de integrantes del Escudo de las Américas crecerá "a medida que las elecciones cambian el liderazgo en varios países"