"Admiro la atención que se le está prestando a los más vulnerables en la sociedad, en especial a los niños y niñas", dijo Kristalina Georgieva.
En el marco de su visita a Uruguay, la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, habló con Telemundo: opinó que Uruguay es un buen ejemplo a seguir y destacó el crecimiento sólido, la baja inflación y su estabilidad. La jerarca dijo también que nuestro país está preparado para eventuales shocks de manera muy inteligente.
¿Cuáles consideran que son los principales riesgos económicos si el conflicto continúa en Medio Oriente?
Lo que hace este conflicto a la economía mundial es desacelerar el crecimiento, aumentar la inflación y también aumentar la incertidumbre para las empresas y los gobiernos. Si continúa por más tiempo, inevitablemente va a hacer que el crecimiento descienda. Y todos nosotros estamos preocupados por el riesgo de que la inflación aumente. ¿Por qué? Porque si la inflación aumenta, y esto lo hemos visto, entonces significaría que las tasas de interés tienen que contraerse. Y eso para muchos países que tienen un alto nivel de deuda es una situación muy difícil.
Un punto que quiero señalar es que este impacto es muy asimétrico. Hay países que son muy dependientes de las importaciones de petróleo y gas, y tienen poco espacio fiscal. Estos se ven impactados en forma muy severa. Uruguay está en una buena posición para pasar a la soberanía desde el punto de vista energético: 98% es energía renovable y eso, junto con las políticas sólidas y las instituciones fuertes, los protegen a ustedes más que a otros países.
En este escenario, ¿cómo evalúa la economía uruguaya teniendo en cuenta que hubo un menor crecimiento al esperado, pero que está por alcanzarse el objetivo de inflación de 4,5%?
Uruguay es un gran ejemplo que otros podrían seguir por la continuidad de las buenas políticas y la atención que se le está prestando al fortalecimiento de las instituciones económicas, lo cual beneficia a la gente en Uruguay porque ustedes tienen un crecimiento relativamente sólido año tras año y también porque la atención se está centrando en hacer descender la inflación. La inflación en Uruguay en este momento es el 4,5% y las perspectivas son que la política monetaria logre la estabilidad de precios que valora la gente en Uruguay.
Ustedes también tienen una capacidad extraordinaria de reunir a la gente con respecto a la prioridad más importante, el futuro de los niños. Visité Ceibal y lo que han hecho es un ejemplo para el mundo entero, para que el mundo entero lo siga: el acceso igualitario a la tecnología, al internet y hacer que la educación sea un valor que comparte toda la sociedad.
La consolidación fiscal es un tema para Uruguay y el Fondo Monetario ha estado trabajando en este sentido también con el país. ¿Cuál entiende que es el equilibrio adecuado entre mantener la prolijidad y la disciplina en las cuentas públicas y seguir invirtiendo y atendiendo las prioridades sociales?
El gobierno tiene un marco fiscal muy claro que tiene la meta de anclar bien el gasto público. El nivel de deuda está por debajo de la meta que establecieron. El 65% es la meta y tienen un poco más que el 60%.
¿Y esa relación deuda-PIB es cómoda?
Eso es cómodo, sí, es muy cómodo. Hay muy pocos países que pueden basarse en ese tipo de logro y también ustedes han hecho descender el déficit. Y la sostenibilidad fiscal es tan importante en este momento. ¿Por qué? Porque nosotros estamos viviendo en un mundo de alta incertidumbre y el hecho de tener amortiguadores permite que ustedes estén preparados para un shock futuro.
Y no puedo decirles cuál va a ser el shock, pero sabemos que habrá shocks y esta es una política muy inteligente. Ahora, el gobierno se concentra en tres cosas. En primer lugar, cómo elevar las perspectivas de crecimiento. Porque en igualdad de condiciones, cuando uno tiene un nivel de crecimiento más alto, hay más dinero para gastar. En segundo lugar, cómo utilizar el gasto público para lograr el impacto mayor posible. Y admiro la atención que se le está prestando a los más vulnerables en la sociedad, en especial a los niños y niñas. Y en tercer lugar, ver formas en las cuales la productividad puede aumentar. ¿Qué pueden hacer las políticas gubernamentales para alentar más competitividad y menos restricciones a las pequeñas y medianas empresas? En otras palabras, eliminar los obstáculos a las empresas públicas para la creación de empleos y para aumentar la prosperidad en Uruguay.
Todo esto, tomado en conjunto, está anclado en políticas sólidas, predecibles y confiables.
El camino de la desdolarización ha sido bastante difícil para Uruguay, es otro de los puntos en los cuales trabaja el Fondo Monetario. ¿Cuáles son las medidas que recomendaría en esta línea?
Bueno, lo que hemos visto es que gradualmente las condiciones para la desdolarización se están poniendo en práctica. En primer lugar, la inflación ha bajado. Por supuesto, la gente correría al dólar si la inflación aumentase.
En segundo lugar, se presta más atención a las políticas sólidas e independientes y la comunicación que proviene del Banco Central. Y lo más importante, lo tercero, es crear mejores condiciones para utilizar el peso con más instrumentos de inversión en pesos, reglamentaciones que hagan que el dólar en los depósitos sean menos atractivos que los depósitos en pesos. Y en particular me gusta el hecho de que la señal que se le envía a la gente en Uruguay es, bueno, ustedes ponen su dinero en dólares y pierden en comparación con lo que sucede si lo invierten en pesos.
La desdolarización es un proceso largo que no sucede de la noche a la mañana, pero todavía tiene el 70% de los depósitos en dólares y el 50% de los préstamos en dólares. Sin embargo, la tendencia va en la dirección correcta: más en pesos, menos en dólares.
¿Y por qué importa esto? Porque en un entorno externo impredecible no hay control sobre lo que están haciendo los demás y por eso es necesario fortalecer el control sobre lo que ustedes pueden hacer. Y la política monetaria de ustedes está en manos de ustedes.
