"Este es un episodio que viene a señalarnos que lo que estamos haciendo todavía es insuficiente”, apuntó Caggiani.
“Lo que sucedió en la Facultad de Medicina es un horror” y “lo que se hizo no fue suficiente para abordar una situación que luego tuvo un desenlace que nadie puede prever hace dos años”. Así se expresó el presidente de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), Pablo Caggiani, sobre el intento de femicidio en la Universidad de la República (Udelar).
Hasta este martes no hay clases en toda la Udelar, una medida que fue adoptada por las autoridades de la casa de estudios tras el intento de femicidio ocurrido la semana pasada en la Facultad de Medicina: un estudiante de 19 años acuchilló a otra alumna.
“Es parte de uno de los dramas que tiene la sociedad uruguaya”, valoró el presidente de la ANEP este martes en rueda de prensa.
En ese sentido, señaló que cuando él asumió al frente de la ANEP, en 2025, recibió un informe del Fondo de Población de Naciones Unidas que mostraba un empeoramiento de Uruguay en cuanto a los “indicadores que tiene que ver con las cuestiones de igualdad y con las cuestiones de salud sexual”.
“Empeoró la sífilis en adolescentes, empeoró la percepción de los adolescentes sobre cuáles son las tareas del hombre y de la mujer en el hogar, empeoró la brecha en términos de aprendizajes en lengua y matemática donde a los varones les va mejor en matemática que a las mujeres, y a las mujeres les va mejor en lengua que a los varones. Es decir, un conjunto de cuestiones que están advirtiendo de un fenómeno social que es mucho más complejo de lo que la ciudadanía está percibiendo. De hecho, eso ha motivado un conjunto de resoluciones, por ejemplo, retomar los temas de educación sexual integral, reforzar los equipos multidisciplinarios, un plan de convivencia que es parte de una de las claves que sitúa la política educativa, es decir, la necesidad de que los centros educativos sean espacios donde los chiquilines se sientan seguros, pero además haya intervención de los adultos cuando hay conflicto, este es un episodio que viene a señalarnos que lo que estamos haciendo todavía es insuficiente”, apuntó Caggiani este martes.
Luego de lo sucedido en Medicina, se supo que el agresor había sido denunciado en un liceo de Salinas (Canelones) al que concurría por acoso. En aquel entonces, Secundaria aplicó medidas como cambio de turno, semi-presencialidad y apoyo especial.
Consultado este martes, Caggiani valoró que “lo que se hizo no fue suficiente para abordar una situación que luego tuvo un desenlace que nadie puede prever hace dos años”: “Pero esto es parte de las intervenciones que nosotros tenemos por parte de adultos en los centros educativos hoy mismo en liceos y UTUs; es decir, esto no es una situación que pueda ser pensada como algo que se descolgó de un sistema que funciona bien, esto es un sistema que está trabajando todos los días para que los chiquilines vayan, para que aprendan más, para que tengan mayor bienestar y que muchas veces no alcanza todo lo que hacen los docentes para ordenar este tipo de cosas”.
Un grupo de ex alumnos del liceo de Salinas dijo públicamente que sus denuncias en 2024 no habían sido tenidas en cuenta. Al respecto, Caggiani apuntó: “Nosotros los informes que tenemos tienen ciertos datos que no hacen validar del todo lo que ha sido la posición de un grupo de estudiantes que hace dos años fueron compañeros de este otro estudiante. Por lo que tenemos, en realidad hay un conjunto de intervenciones, hay una sola denuncia, hay intervenciones durante dos años sistemáticamente, y eso que trascendió una grabación como muy fuera de contexto, es de una situación donde efectivamente los equipos de adultos que estaban ahí, tanto la dirección como el psicólogo, no solo estaban preservando a este estudiante en cuestión, sino estaban preservando a otros estudiantes que habían señalado un conjunto de temas que la administración tiene información que es de la administración, pero que tiene que preservar a un grupo de adolescentes de hace dos años”.
