Luciano Supervielle: “La música uruguaya ha visto un proceso de profesionalización impresionante”

El músico franco-uruguayo habló en America Business Talks de la importancia de la disciplina para componer, la reinterpretación de la música y la estimulación a los artistas en Uruguay, entre otros temas.

Luciano Supervielle es uno de los músicos más talentosos y versátiles del Uruguay. Creador de un clima inconfundible que fusiona lo clásico, el estilo rioplatense y las últimas tendencias de la música electrónica.

Integra el grupo Bajofondo, fundado por el ganador del Óscar Gustavo Santaolalla y Juan Campodónico.

Paralelamente, tiene su proyecto como solista, con cuatro discos editados. Su talento lo llevó a trabajar con artistas como Jorge Drexler y colaborar con Julio Bocca para el Ballet Nacional del Sodre.

Inicios musicales

Empecé a estudiar música bastante temprano, como a los ocho o nueve años. Siempre viví en una casa muy musical en el sentido de que gran parte de mis juegos eran relacionados con la música. Cuando mi hermana mayor empezó a tomar clases de guitarra, me picó el bicho de ir con algo más serio, como aprender un instrumento. Tuve esa facilidad de agarrar instrumentos y generar sonidos musicales. Inventaba mis propios instrumentos con chirimbolos y cacerolitas. Hasta el día de hoy me gusta jugar con los instrumentos. No tengo miedo a agarrar un instrumento que no conozco. Siempre tuve ese acercamiento lúdico.

El instrumento

Hay una relación que cualquier persona genera cuando se dedica muchos años a un mismo objeto. Con el piano uno genera una relación porque es un instrumento que conlleva una actitud bastante solitaria. Generas una relación en la que volcás muchos momentos en el piano. Es una descarga también. Tiene un significado muy especial.

Métodos de composición

Componer es un ejercicio que intento hacer constantemente. A veces las ideas fluyen más, pero no quiere decir que no salgan ideas también en momentos en los que uno está más trancado. Hay un reflejo de tratar de avanzar. No tengo un método: a veces compongo en la computadora y a veces en el piano. Lo que tengo es una cierta disciplina de buscar ideas nuevas. Tengo una necesidad natural de componer. Si paso mucho tiempo sin generar cosas nuevas tengo como un estrés de no estar produciendo. De todas esas cosas que vas generando, alguna vuelve y termina transformándose en un tema que va a parar a un disco.

El piano

Ser un concertista de piano requiere una disciplina de estudio y trabajo de muchas horas por día. Tiene una cuestión de sacrificio, es un poco como el futbolista, donde muchas veces la diferencia no es el talento sino el sacrificio de renunciar a un montón de otras cosas. Me iba a quitar la posibilidad de hacer otras cosas que no estaban relacionadas con el piano, como componer en la computadora, salir de gira o hacer otros estilos. No tengo esa disciplina y trabajo que requiere un concertista de piano.

Plátano Macho: la primera banda

Fue una experiencia musical que me marcó hasta el día de hoy. El hip-hop es una influencia muy presente en mi música. Fue como la primera experiencia de entrar en la música profesional, como hacer discos, firmar contratos, salir de gira y plantear estrategias de mediano y largo plazo para vivir de esto. Tenía muy claro que en mi vida que me iba a dedicar a la música. La vida del artista tiene muchos vaivenes.

Comercialización

Hoy en día no vivo de vender discos, sino de tocar y producir para otros artistas. Pertenezco a una generación que nunca ganó dinero vendiendo discos. Agarré la última etapa en la que la industria discográfica vendía muchos discos y me permitió tener buenos contratos con discográficas para hacer otros discos. Se disfruta mucho tocar en vivo. Es un sacrificio también, pero me siento privilegiado de poder hacerlo. Es la vida que opté tener y agradezco poder hacerlo.

El vínculo con Uruguay

Nunca renegué a Uruguay, lo adopté desde chico. Llegué a los ocho años y me formé como músico en Uruguay. Es cierto que cuando me volví a vivir a Francia a los 20 años pensé que era franco-uruguayo pero me di cuenta que era mucho más uruguayo que francés, por una cuestión de cultura, códigos y de entender la vida.

Bajofondo

Con Jorge Drexler ya había trabajado en Uruguay de forma más fugaz y cuando me fui a vivir a Francia me metí más de lleno a trabajar con él. En ese momento estaba muy metido con la música electrónica y Bajofondo fue una manera de encontrar un sonido con mucha identidad, era música que tenía mucho que ver con el Río de la Plata. Tuve que tomar otra decisión importante que fue la de volver a Uruguay, en gran parte por Bajofondo. No sabíamos qué iba a pasar pero artísticamente era súper estimulante. A lo largo de los años hemos construido un estilo propio. Mirándolo un poco en perspectiva, creo que Bajofondo fue un fenómeno muy representativo de comienzos del 2000 en adelante del Río de la Plata a nivel musical.

Nuevo disco de Bajofondo

Estamos grabando un nuevo disco que va a salir a final de año o a principios del año que viene, después de un párate que nos tomamos.  Sigue emocionando, te seguís encontrando con lo inesperado y no sabés qué va a pasar con el disco.

La reinterpretación de la música

Para un músico es muy importante que su música pueda ser reinterpretada. He escuchado versiones de temas míos que han hecho en internet y es muy gratificante. Es una manera de que tu música perdure. El hecho de escribir la música en un libro para partituras es una manera diferente de compartir la música. Quizás alguien agarre mi música sin escuchar mis discos y tenga su propia interpretación y se apropie de esa de esa música es estimulante.

La estimulación a los artistas en Uruguay

No digo que no haya estímulos para los artistas. Uruguay es un país que tiene un porcentaje de músico por artista muy grande y con mucha calidad. Creo que hay muchísimo techo para mejorar. La música uruguaya ha visto un proceso de profesionalización impresionante. Hoy en día hay muchas bandas uruguayas que son muy trascendentes a nivel internacional. Se puede promocionar la música en el exterior de un punto de vista más como identidad cultural, como marca país.

Música para largometrajes

Me fascina la música para películas, es algo a lo que le presto mucha atención y me emociono muchísimo con muchas bandas sonoras. Es súper estimulante. Es como hacer la música en función de la imagen de la secuencia. Me parece un desafío muy interesante hacer una película pensando en el futuro, de cómo va a ser la música y la tecnología. Me la imagino como una música que va a ser consumida a través de medios diferentes a los que estamos acostumbrados ahora.


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