Germán Deagosto: "Hoy la inflación en el mundo está en números que no se veían desde hace 40 años"

El presidente de la República defendió los anuncios hechos en materia económica como adelantos en materia de inflación para trabajadores públicos, jubilados y pensionistas, además de convocar al Consejo Superior Tripartito. El aumento corresponde a un 3% para las jubilaciones y 2% para empleados públicos. El gobierno anunció que propenderá que el sector privado también implemente medidas en este sentido y que incluye 88 mesas de negociación.

Críticas recibidas a las medidas

En las críticas hay un conjunto de críticas que vienen del lado de trabajadores y jubilados. Del otro lado hay críticas de los empresarios que hace un tiempo se les pedía aguantar los precios y ahora se les dice adelantar las discusiones por negociaciones salariales. En el medio está la postura de los analistas que apuntan a que esta medida apunta a la inconsistencia con respecto a las medidas de la política económica. Uno de los objetivos era llevar la inflación a números razonables, que eso era en un mundo que no es el de hoy. Eso era una meta en la que se hizo mucho énfasis. Se ratificó mucho y luego fue la base para la negociación salarial. Ahí empezó a tomar importancia el cumplimiento. El compromiso de recuperación salarial está asentado sobre ese cumplimiento. Hace unos meses ya parecía improbable. Luego seguiría bajando la inflación por debajo del 4%. Era muy ambicioso en ausencia de todo lo que pasó después. Hay un desvío de 3 puntos porcentuales. Esta medida viene a paliar el impacto de la inflación sobre la crisis de la guerra sobre los ingresos.

Hay una discusión central que las medidas son insuficientes y precisan moverse en direcciones contrarias. Se abre el riesgo de incurrir en una inconsistencia macroeconómica y de tener riesgos que se vayan acumulando. En una economía dolarizada, el BCU solo tiene capacidad de incidir en una sola. Un aumento agresivo como fue el último, que sorprendió a todos, lo que genera es un enfriamiento de la demanda en una economía en donde la acción de la economía monetaria es un poco menos eficaz de lo que sería. Ahora la política económica queda sola en el combate a la inflación. Lo que se critica es que se relaja el objetivo de la inflación, hay un alivianamiento, pero en las expectativas no hay un efecto de mediano plazo y eso se traslade a los precios.

Balance sobre las medidas

Ya no es razonable pensar que la inflación en el mundo es del 6%. Hubo dos crisis consecutivas y dos crisis de oferta, que son más raras. Primero la pandemia y luego la guerra. Son rarezas en un mundo que ya venía complejo. Hoy la inflación en el mundo está en números que no se veían desde hace 40 años. Hoy la distancia de la inflación con la del mundo se diluyó. El mundo te está llevando a la inflación hacia otro lugar y es poco lo que esa política puede hacer. Javier (De Haedo) lo que sugiere es política fiscal, salarial y monetaria. Solo con la política monetaria no lo vamos a lograr. Ahí es evitar que se desancle las expectativas. Lo que se hace es transmitir señales. Se veía que había un compromiso firme de inflación. Se aumentó la tasa de interés. Hace dos días se dio la señal de relajar la política monetaria y estamos dando otra que no es consistencia. Javier sugiere que se abandonó la lucha contra la inflación.  Estamos abandonando la política de inflación y estamos abandonando eso. Solo con política monetaria no se logra.

Incidencia de la inflación

Esto fue un evento global. Es un mundo distinto que teníamos hace un año o hace dos años. Por ese lado también tiene sentido ser doloroso. El mundo se abre una puerta hacia la laxitud. Todos estamos tratando de vivir esta sucesión de crisis. Cuando más se vaya para el lado de los precios, se da una señal contraria. Cuando se bajó la inflación a un dígito en el 98 fue un proceso complicado que requiere una serie de cosas no consistentes para cruzar los dos mundos. Flexibilizar y aguantar en un marco en donde la coalición pide un conjunto de medidas.

La vía de las expectativas son muy relevantes en economía. En lo particular me inclino más por la primera interpretación de que esto puede complicar la convergencia y erosiona el poder de compra. La inflación genera un espiral inflacionario. Hace mucho más difícil dentro de ese contexto en donde el mundo tiene una inflación altísima. Algo se tiene que hacer. Desde su composición se viene por el lado de los alimentos. Son los alimentos los 1que vienen presionando la inflación. Somos todos pero no somos nadie.

El presidente dijo que las medidas eran sensatas, justas y directas. Lo sensato es desde una perspectiva política. Es algo que cumple con la coalición. Sobre esa base la política juega y es sensato par aguantar a los socios de la coalición. Desde el punto de lo económico lo sensato es que son inconsistentes según algunos analistas. Cuando se aumenta la tasa de interés, se hace más atractivos los precios para invertir.

El turismo es una exportación de servicios. Esto probablemente lo exacerbe y dificulte a un conjunto de servicios que ya venía afectado.

Luego viene la parte de lo justo: cómo impacta esta política en los sectores más vulnerables. Ese universo de personas más afectadas, esta situación los afecta particularmente y no se tiene una serie de medidas que ataque este problema. La más eficiente es aumentar las trasferencias a los sectores más vulnerables. Falta esa focalización. Cuando estás dispuesto a flexibilizar en temas que no tenías previstos, las opciones no necesariamente apuntan a la justicia y a la población más vulnerable.