Juan Miguel Petit: "Construir diez cárceles más no es el camino"

El Instituto Nacional de Rehabilitación continúa con la investigación para conocer las causas por las que un recluso estuvo secuestrado y fue torturado por más de sesenta días por otros internos en el módulo 11 de la cárcel de Santiago Vázquez, el exComcar. El ministro del Interior, Luis Alberto Heber, anunció la construcción de nuevas cárceles que tendrán como objetivo descomprimir módulos donde hay grave hacinamiento en momentos en que hay un aumento de la población carcelaria.

El comisionado parlamentario para el sistema carcelario, Juan Miguel Petit, había presentado semanas atrás un documento titulado “Plan de combate de la reincidencia y en favor de la rehabilitación”. 

El aumento de la población carcelaria

Cualquier sistema penitenciario no ayuda a la seguridad pública y no ayuda a la rehabilitación que debe ser el resultado de un proceso de tratamiento, que es un derecho. Venimos con un empuje muy grande, la población penitenciaria viene creciendo luego de una estabilización, pero viene creciendo viene creciendo desde el 2019 de manera sostenida, un 12 % en el último año. Es absolutamente insostenible financieramente. Hoy habría que construir 8 cárceles de 500 personas y miles funcionarios.

La fragilidad del sistema carcelario

Nosotros hemos llamado la fórmula Texas, porque es un modelo que se aplicó en Texas y se tomó muchos estados de Estados Unidos. Básicamente se cuestionó que una gran cantidad de presos terminaba la inclusión en el sistema de personas por delitos muy leves que los transformaba en personas mucho más peligrosas y excluidas de la sociedad. Nosotros creemos que hay que aplicar una metodología por la cual este sistema tiene que ser mucho más eficiente, rehabilitador y más educativo. Para eso planteamos un plan que tiene que ver cuatro dimensiones: una ofrecer fortalecer medidas alternativas que hoy existen en Uruguay que no es liberar presos, no soltar gente, no es impunidad, es privación de libertad, es obligar a la persona a determinadas cosas con un seguimientos que hoy Uruguay no tiene recursos dedicados a eso por más que tenga una 10 mil personas en medidas alternativas. Por otro lado, el trabajo postpenitenciario que es clave y en el mundo está demostrado y también en Uruguay, baja la incidencia, baja el delito, aumenta la seguridad. Por eso propusimos que la Dirección Nacional del Liberado fuera parte del MIDES, cosa que se anunció en la Rendición de Cuentas y eso nos alegra muchísimo, es un inicio de una transformación. Tercero algo que es muy importante, subrayo la presencia de ASSE, el derecho al tratamiento en adicciones, salud en general y ni que hablar en salud mental. Es el desafío del siglo XXI. La adicción, el consumo de sustancia se ha instalado en Uruguay y en el mundo, circula por todos lados. Hasta en los pueblitos perdidos del interior. He visto gauchos presos por haber vendido en sus pagos pequeñas dosis de sustancia, no es que pasa solo en lugares urbanos. La política comunitaria, los centros, cama disponibles, camas de internación, centros ambulatorios y ni que hablar de personal penitenciario. En cuarto lugar una sala de rehabilitación, redimensionado, reestructurado. Todas estas facetas implican y depende de recursos humanos, capacitación técnica, acuerdos, coordinación entre organismos, no todo depende del Ministerio del Interior, hay que construir un sistema sólido.

Posibilidad tiene que haber. De hecho hay una cantidad de gastos que hace sanidad policial que no sucede. Es una de las deudas, vagones perdidos del sistema democrático y en parte también que la sociedad cambió. En 1985 había 2500 presos, hoy hay 14 mil. A Uruguay se le fue de las manos a estos. Hasta el 2009 prácticamente no había educación secundaria en las cárceles, ni de la universidad, áreas de educación, Garcé reclamaba que hubiera maestros en las cárceles. Me siento responsable porque soy funcionario del Estado, hay que pensar una política pública para el sistema.

La actual administración continuó el Plan Dignidad y yo creo que se hicieron cosas buenas antes y se hicieron buenas cosas ahora así como también hubo carencias antes y las hay ahora. No lo digo por ser políticamente correcto, sino que la realidad lo indica. Hay continuidades y hay que buscar que en ellas se generen cosas que permitan consolidar un sistema que va en beneficio de toda la población.

Nuestra oficina no implementa, sino hace recomendaciones. Hay muchas cosas para hacer ya. Cosas que se hace de un día para el otro, hay otras que tienen más desarrollo. Hay que ser cuidadoso, aún en los peores lugares de reclusión, hay una cantidad de gente que hace una enorme tarea. En el módulo 11, venía mejorando sus condiciones por recursos que se dieron en esta administración y gracias a cosas que habían pasado en la anterior. El módulo 2 que estaba vacío fuera contención para el covid. Hay una gran cooperatividad de operadores y funcionarios que realizan muchas campañas. Hay que ser mesurados en lo que se dice sobre la responsabilidad. hay mucha gente anónima que no puede salir en la prensa y que trata todos los días de hacer las cosas bien.

Esas vueltas de marchas y contramarchas se dan porque es un tema que faltaba mucha acumulación. Hay poca vinculación de sociedad, pocos mecanismos de presencia de otros actores, inclusive de académicos, que se vea que esto es un tema de política social. Tiene que estar todo el Estado presente. Hay idas y vueltas también debido al cambio de administración, de algunas maneras se vuelve sobre carriles en consenso. El parlamento es el lugar de grandes desacuerdos y acuerdos. Todas las bancadas preocupadas y consternadas buscando soluciones más allá de sus diferencias partidarias. Hay que buscar líneas de acuerdos, qué fue lo exitoso del pasado, lo de ahora y por dónde se puede salir.

Ley de ejecución penal

Es una de las carencias que Uruguay tiene como país. Uruguay tiene una vieja ley, la 14.470, es una buena ley, pero está viejecilla y es bastante humanitaria, inspirada en los principios de la ONU. Es una ley que debería actualizarse. La ejecución de penal, lo que viene después de la condena, sea por privación de libertad o medida alternativa. Es importante concebirlo como un sistema con restricciones, obligaciones y transparencia.

Es un tema que aparece esporádicamente cuando pasa algo ya sea bueno o malo. En realidad hay cosas muy buenas todos los días en un tercio del sistema, otro tercio que tiene cuestiones ambivalentes y otro tercio que está en estato cruel, inhumano y degradante. Es un tema difícil de explicarle a la opinión pública porque el delito nos desespera y nos da rabia. La rehabilitación lucha contra el delito. Un buen sistema de tratamiento para la rehabilitación es un derecho del ciudadano para vivir en paz, si no hay un buen sistema penitenciario no hay seguridad pública. El derecho al tratamiento de rehabilitación es un derecho humano y es un derecho del ciudadano de exigirle al Estado. Que se les dé oportunidades y cuando salgan se puedan integrar bien en la sociedad. Esto se construye con una política pública, un programa que convoque. No alcanza con la desesperación hay que lograr de plasmar el problema en un proyecto convocante.

En la LUC hay dos artículos que tiene que ver que crea el consejo de política criminal, es una instancia que la activó el ministro Heber en la cual hay representantes de la Fiscalía, Poder Judicial, ministro de Educación y conecta con el parlamento para discutir las política penitenciara a largo plazo con representante institucionales. Hay otro artículo que  obliga al Instituto Nacional de Rehabilitación a tener un plan estratégico, en torno a eso a discutir que se quiere es muy difícil para alguien el que está en la puerta de emergencia lograr políticas de salud. Al INR le pasa que todo el día está en lo caliente, en el problema, dónde llevan a uno, qué tal lugar, que no hay espacio, que falta esto y lo otro. Eso requiere la presencia de otros organismos que los ayuden a pensar, planificar y decir que acá hay un proyecto de país.  En este Uruguay esto fue modelo en algún momento. Uruguay puede ser modelo en sistema penitenciario. Por qué no decir que acá hay un proyecto modelo y que tiene cosas muy interesantes.

El caso del recluso torturado 

Siempre hay que buscar responsabilidades. Nosotros presentamos una denuncia penal en fiscalía. Lo hacemos cuando tenemos elementos, lo pensamos muchísimo. Cuando no hay un sistema de información es muy complejo. En el COMCAR hay muy pocas cámaras. Esta es una situación crónica.

Hemos trabajado muchos años en los módulos 10,11 y 8 del COMCAR. En el COMCAR hay un tercio de los presos del país. Cuesta creer que están a 15 minutos del centro de Montevideo. Hay un gran problema del sistema. Uruguay ha pagado muy poco en esto. Al ser tan vertical el funcionamiento, un funcionario policial no tiene la posibilidad de venir y mire la solución es esta, sino que tiene que cumplir la obligación.

Hay que buscar un mecanismos que pueden haber muchos, grupo interministerial en el parlamento, que activen mecanismos, insisto hoy son más importantes los recursos técnicos y humanos. Invertir en personas, llenar cargos, convocar, llamar a concursos, reforzar la cadena de mando, la logística. No estamos hablando de millonadas, construir más cárceles va ser mucho más caro. Construir diez cárceles más no es el camino.


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