Proyecto de reestructuración de deudas: “Todo el mundo habla pero nadie hace nada efectivo”, afirmó Domenech

El jueves pasado Cabildo Abierto reunió a su Mesa Política y resolvió avanzar en la recolección de firmas para impulsar en paralelo a la próxima elección nacional un plebiscito por el proyecto de reestructuración de deudas. La definición llega luego de varios episodios de tensión entre Cabildo Abierto y los socios de la coalición, una relación que quedó tirante desde el pedido de renuncia la exministra Irene Moreira del presidente Lacalle Pou. Para hablar sobre la recolección de firmas, el proyecto de reestructuración de deudas y otros asuntos de la coyuntura política, recibimos al senador de Cabildo Abierto, Guillermo Domenech.

Nosotros hemos detectado que en Uruguay hay un problema de endeudamiento.

Observamos que el tema no avanza, necesitamos una solución efectiva.

La única posibilidad que encontramos nosotros de imponer por la vía jurídica es recurrir al procedimiento de reforma de la Constitución previsto en el Literal A del artículo 331 de la Constitución, que exige plebiscitar una reforma constitucional y para eso tenemos un límite de tiempo que es abril del año que viene.

Es un esfuerzo de organización y de hacer conocer a la gente una iniciativa muy importante.

Si en el ínterin se aprueba una ley que resuelve el punto, obviamente que declinaríamos de continuar en ese esfuerzo.

El negocio financiero es el más importante del mundo a nivel de los países. Hay en el mundo una especie de nuevo coloniaje.

Nosotros tenemos una deuda externa de entre cuarenta y cincuenta mil millones de dólares. Es una deuda impagable que vamos amortizando año a año con unos tres mil millones de dólares anuales.

Hay un desbalance de fuerzas notorio entre los deudores y los acreedores. Cualquier ley que pretenda solucionar el problema de alguna forma le tiene que dar una piedra a David para que enfrente a Goliat.

Nosotros presentamos el proyecto de ley hace dos años.

Es tan grande la diferencia de poder entre deudor y acreedor que yo le tengo que dar algún arma al deudor para inducir al acreedor a negociar y llegar a un monto de deuda que sea pagable por el prestatario.

Deuda justa a nuestro entender era convertir la deuda original a UI y aplicarle por concepto de intereses compensatorios, punitorios y moratorios, la tasa efectiva anual del dos por ciento. Y hacer lo mismo con pagos que eventualmente pudiera haber efectuado la persona. Porque nosotros queremos que la gente pague y los acreedores cobren pero en términos razonables.

La gente no negocia en condiciones de igualdad.

El proyecto fue rechazado por el Frente Amplio y el Partido Nacional en cámara. Se levantó primero el senador Bergara y manifestó que le daba un apoyo crítico, que no estaban de acuerdo pero que como la bancada había decidido votarlo lo iban a votar. Y luego el senador Penadés se opuso tajantemente al proyecto.

Todo el mundo habla de proyectos pero nadie hace nada efectivo para impulsarlos.

Nosotros por sí solos no podemos aprobar absolutamente nada .

Los partidos tradicionales están jugados al mundo de los negocios, nosotros no. Están jugados al liberalismo económico. Nosotros no tenemos esa visión.

La entrega de viviendas por parte de Irene Moreira

Prácticamente al otro día de pedírsele la renuncia a la ministra Moreira, en el senado de la República yo presencié, azorado, una polémica entre colorados, frentistas y blancos por las designaciones clientelistas en las intendencias.

Es raro que estas cosas prácticamente no generan el pedido de renuncia a nadie y dos o tres circunstancias aparentemente clientelistas promueven que el Poder Ejecutivo le pida la renuncia a Moreira. Lo cual no quiere decir que esté bien lo que hizo.