El CODICEN viene llevando un proceso de transformación educativa que planea implementar en 2023. Aprobó el nuevo plan educativo, que es una iniciativa que integra la educación primaria hasta noveno grado, lo que hoy es tercer año de ciclo básico. Si bien hasta el momento faltan conocer detalles, la propuesta genera resistencia entre docentes y estudiantes de formación, además de las críticas de centros públicos y privados.
Implementación del plan de reforma
El plan se aprobó de manera preliminar y estamos trabajando de manera preliminar para llegar a fin de mes. Estamos contribuyendo al acercamiento de los inspectores. Estamos formando también a más de 2000 directores. A fin de octubre se hace activo un curso para los docentes que comiencen clases en marzo.
Esto es más que nada una sensibilización. Esto es una primera etapa. En febrero habrá otra capacitación. Además, estamos trabajando en materiales. Lo de los docentes ya está listo. Todo es obligatorio para comenzar en tiempo y forma en marzo. Yo no diría “apurada”, diría “intenso”. Estamos haciendo formaciones bastante importantes de todos los públicos. Es intenso, pero apurado no. Tenemos un semestre de retraso por pandemia y esto nos ha implicado esta intensidad. Estamos trabajando desde 2020. No es tan apurado en tres años. Ya hay gente que está trabajando desde abril. Los profesores ya se están formando desde el cinco de octubre. Para las circunstancias que hemos tenido, estamos haciendo las cosas con bastante parsimonia. El enfoque por competencias impacta en todos los programas.
Diálogo con los sindicatos de la educación
En este proceso siempre va a haber resistencias. No es una sorpresa que los gremios estén en contra. Las ATD no son gremios, son corporaciones técnicas. Cuando se ha ofrecido el espacio para participar, se han sumado. Esa resistencia es difusa. Cuando se abren los puentes, cruzan. La cosa no es tan en bloque como que hay una gran resistencia.
No estoy de acuerdo con que se haga a prepo. Se está haciendo a buen ritmo. Es muy difícil hacer una transformación educativa en este país. Acá hay un elenco de gente que ha esperado mucho tiempo para hacerlo y hay amplios consensos para que esto se haga. Estamos trabajando en instancias de formación con Ceibal para que estén disponibles en el verano.
Los sindicatos son una parte de los docentes. Tomar el sindicato como un medidor no lo creo. Nunca pensamos que esta transformación se iba a implementar con el apoyo de los sindicatos pleno. Van a ser entre 80 y 100 personas para los 400 centros de educación media (inspectores).
Los talleres en general son espacios más prácticos. La idea es que sean rotativos. Es un sistema muy ineficiente el actual. Es cierto que no va a resolver rápidamente los problemas de falta de docentes. El problema de la formación docente ya lo estamos trabajando. Va a ser un plan mucho más ajustado a lo que se necesita. Se están haciendo esfuerzos enormes para que se cambie la falta de docentes. Ahora se maneja que la elección de horas sea por más de un año en algunos departamentos.
