"El problema no es tanto de nuevas leyes sino de que se cumpla lo que hay. Hay irregularidades que no se castigan. Hay funcionarios, políticos y jerarcas que hacen las cosas mal, y nadie exige que rindan cuentas", apuntó el presidente de la Jutep.
La coalición multicolor se propuso fortalecer a la Junta de Transparencia y Ética Pública (Jutep), un organismo que en el último período de gobierno tomó mayor relevancia por los casos que trató.
Sin embargo, el actual senador Álvaro Delgado -y futuro secretario de la Presidencia- anunció al semanario Búsqueda que quiere "adaptarla a la nueva realidad", lo que podría implicar un cambio en la designación de sus integrantes, cuyo mandato vencería en febrero de 2022.
Abordamos el tema junto al actual presidente de la Jutep, Ricardo Gil Iribarne.
Tenemos claro que el tema de la Jutep no es de los temas más urgentes del nuevo Gobierno. No soy un funcionario público de carrera. Si me tengo que ir antes de los cinco años, me voy. El día que alguien me pida el cargo, lo dejo tranquilamente, no dependo del Estado.
Creo que no es un buen mensaje que cualquier Gobierno cambie el organismo anticorrupción para adecuarlo a la realidad política cuando se asume. Creo que deben tener un perfil técnico e independencia de la política.
El compromiso común de los partidos de la coalición habla de fortalecer la Jutep y dotarla de los recursos necesarios. Tenemos que definir qué queremos hacer y que nos den recursos para esos. Pero si el primer mensaje es cambiar el directorio para adaptarlo a la nueva realidad política, creo que empezamos mal.
El problema no es tanto de nuevas leyes sino de que se cumpla lo que hay. Hay irregularidades que no se castigan. Hay funcionarios, políticos y jerarcas que hacen las cosas mal, y nadie exige que rindan cuentas.
Necesitamos un sinceramiento. Tenemos problemas, estamos mejor que otros, pero tenemos problemas. Si la Jutep está para guardar en un cajón las declaraciones juradas de 50.000 funcionarios públicos, eliminémosla. Hacer como que hacemos es fácil, el tema son los resultados.
Hay casos en los que hemos informado de irregularidades seria y no ha pasado nada. No tenemos prevista una reunión con el presidente electo, pero pensamos que sería bueno tenerla. Pero también reconocemos que la Jutep no es el ombligo del mundo.
El caso Ancap-Sendic nos dio presencia y mostró que éramos un organismo que quería hacer algo en serio.
