Brasil superó el viernes el millón y medio de casos del nuevo coronavirus y acumula más de 63 mil fallecidos

Brasil superó el viernes los 1,5 millones de casos registrados de Covid-19 y el país acumula más de 63.000 muertos.

El balance del Ministerio de Salud reportó 1.290 nuevos decesos en 24 horas.

Brasil es epicentro de la pandemia en América Latina que en total acumula más de 2,8 millones de casos y más de 124.000 muertos, según un balance de la AFP basado en fuentes oficiales.

Los estados más afectados son Sao Paulo y Rio de Janeiro, pese a ello los gobiernos locales decidieron abrir ciertos negocios con medidas de limpieza y distanciamiento.

En dichos estados es obligatorio el uso de cubrebocas en lugares públicos por determinación de leyes locales.

Mientras que el presidente Jair Bolsonaro diluyó una ley federal sobre el uso de mascarillas en lugares públicos para enfrentar la pandemia vetando los artículos que exigían su uso obligatorio.

Uno de los artículos estipulaba la obligación de usar cubrebocas en “establecimientos comerciales e industriales, templos religiosos, locales de enseñanza y demás lugares cerrados en los que haya reunión de personas”.

Bolsonaro alegó que este artículo era inconstitucional porque podía justificar una “posible violación de domicilio”, al referirse a esos otros “lugares cerrados”.

La Cámara de Diputados informó que ese fragmento se refería a espacios públicos y privados “accesibles al público” y no a los domicilios particulares, protegidos por la Carta Magna.

Hasta ahora el uso de mascarillas, el distanciamiento social y la limpieza son las únicas armas para disminuir los contagios del nuevo coronavirus.

 

Bolsonaristas vuelven a pedir “golpe de Estado” en día de protestas contra el presidente

Las manifestaciones son por el manejo irresponsable en la pandemia del coronavirus y la amenaza a la democracia.

Dos pequeños grupos de bolsonaristas realizaron este domingo manifestaciones en Brasilia en las que defendieron una “intervención militar” en Brasil, en un día en que se multiplicaron las protestas contra el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, tanto en el país como en el exterior.

Los bolsonaristas, como son conocidos los seguidores más radicales del líder ultraderechista, realizaron sus actos frente a la sede de la Presidencia y frente al Cuartel General del Ejército y volvieron a exhibir pancartas en las que defienden actos antidemocráticos como el cierre del Congreso y de la Corte Suprema.

El grupo que se concentró frente a la instalación militar, el más numeroso pese a que no superaba el centenar, pidió a los gritos una “intervención militar” que le permita a Bolsonaro gobernar sin las amarras de los poderes Legislativo y Judicial.

El que protestó frente al Palacio presidencial de Planalto, en el que igualmente destacaron los manifestantes usando vestimentas de colores verde y amarillo y cargando banderas de Brasil, defendió medidas radicales contra lo que calificó como “dictadura” ejercida por los magistrados de la Corte Suprema.

Fueron manifestaciones similares a las que dieron origen a una investigación en la Corte Suprema y que justificó el arresto de seis miembros de un grupo bolsonarista radical que llegó a disparar fuegos de artificio contra la sede del máximo tribunal.

En las últimas semanas, la Corte Suprema ordenó el arresto de algunos de los participantes en estas manifestaciones, así como registros y el levantamiento del sigilo bancario de líderes políticos y empresario que han financiado las protestas.

Entre los afectados por las medidas judiciales destacan integrantes de los llamados grupos bolsonaristas, así como allegados y aliados políticos del gobernante, acusados de ofrecer apoyo financiero y logístico a los manifestantes.

Uno de los líderes de la manifestación de este domingo frente al Cuartel del Ejército fue el youtuber Emerson Teixeira, uno de los investigados por el Supremo por apoyar actos antidemocráticos.

Las nuevas protestas antidemocráticas coincidieron con la publicación este domingo de una encuesta según la cual el porcentaje de brasileños que considera que la democracia es mejor que cualquier otra forma de Gobierno subió desde el 62 % en diciembre de 2019 hasta el 75 % en junio de 2020, un nivel récord.

El nivel de apoyo a la democracia alcanzado en junio es el mayor en los últimos 30 años, desde que, en septiembre de 1989, Datafolha comenzó a introducir esta pregunta en sus encuestas.

“BASTA” A BOLSONARO
Los nuevos actos antidemocráticos coincidieron igualmente con decenas de pequeñas protestas contra Bolsonaro en diferentes ciudades de Brasil y del exterior convocadas para este domingo por las redes sociales con el hashtag “#StopBolsonaro”.

Las protestas exigiendo un “basta” a Bolsonaro y a su política “negacionista” frente a la gravedad de la pandemia del coronavirus, así como la apertura de un juicio político destituyente en el Congreso contra el líder ultraderechista, fueron convocadas por partidos y movimientos de izquierda.

Según la Central Unitaria de los Trabajadores (CUT), mayor central sindical del país, se registraron protestas en cerca de 70 ciudades de 24 países, entre ellas Barcelona, París y Lisboa.

En Río de Janeiro, los manifestantes contra Bolsonaro, menos de un centenar, marcharon por el paseo marítimo que bordea la playa de Copacabana y en Sao Paulo, también un número reducido, por la emblemática Avenida Paulista.

Uno de los grupos que protestó contra el mandatario en Sao Paulo fue el movimiento “Somos Democracia”, liderado por los hinchas del Corinthians, uno de los clubes de fútbol más populares del país.

Los hinchas, un grupo muy inferior al de sus tres manifestaciones anteriores, exhibió una pancarta con la frase “Fuera Bolsonaro”.

AMENAZA A LA DEMOCRACIA

Los responsables por la campaña “StopBolsonaro”, con gran movilización en las redes sociales, aseguran que el presidente amenaza la democracia en Brasil con su autoritarismo y que ha sido omiso para combatir el coronavirus, lo que ha ayudado a convertir a Brasil en el segundo país con más muertos y contagiados por COVID-19 en el mundo después de Estados Unidos.

En uno de estas manifestaciones fueron clavadas mil cruces en un jardín frente a la sede del Congreso Nacional en Brasilia para recordar las más de 57.000 víctimas que la pandemia ha dejado en Brasil y el “negacionismo” del presidente.

“Más de 50.000 muertes. Bolsonaro pare de negar”, decía, en grandes letras, el único letrero que acompañaba las cruces sembradas en el centro del poder de Brasil.

Según el último balance del Ministerio de Salud, Brasil acumulaba hasta el sábado 57.070 muertes y 1.313.667 casos confirmados de coronavirus, lo que lo convierte en el segundo más afectado del mundo y uno de los nuevos epicentros mundiales de la pandemia.

Un juez brasileño determinó que el presidente Jair Bolsonaro deberá usar obligatoriamente mascarilla en lugares públicos

El presidente brasileño queda bajo pena de multa para ajustarse a las reglas de lucha contra la pandemia de coronavirus.

Un juez brasileño determinó que el presidente Jair Bolsonaro deberá usar obligatoriamente mascarilla “en todos los lugares públicos”, bajo pena de multa, para ajustarse a las reglas de lucha contra la pandemia de coronavirus.

“El presidente tiene la obligación constitucional de observar las leyes vigentes y de promover el bien general de la población, lo cual implica adoptar las medidas necesarias para proteger los derechos sanitarios y ambientales de los ciudadanos”, explicó el magistrado Renato Borelli, en un fallo emitido el lunes por la noche.

El dictamen, adoptado en aplicación de un decreto vigente en el Distrito Federal de Brasilia, precisa igualmente que su incumplimiento conllevará una multa de 2.000 reales (unos 400 dólares).

El juez decidió además que el gobierno federal deberá “exigir a sus funcionarios y colaboradores el uso de máscaras de protección individual”, so pena de una multa de 20.000 reales (unos 4.000 dólares) contra el Estado.

La sentencia obedece a una demanda civil planteada por un abogado que denunció “la conducta irresponsable del presidente” frente a la covid-19.

El mandatario de ultraderecha, que minimizó en varias ocasiones la gravedad de la pandemia, participó desde el inicio de la crisis sanitaria en varios mítines, la mayor parte del tiempo sin barbijo.

La semana pasada, el entonces ministro de Educación, Abraham Weintraub, recibió una multa de 2.000 reales por haberse acercado a saludar a partidarios del gobierno sin usar mascarilla.

Bolsonaro cuestionó sistemáticamente las medidas de confinamiento ordenadas por varios gobernadores, debido a sus impactos económicos.

Brasil es el segundo país con más contagios y más óbitos provocados por el nuevo coronavirus, detrás de Estados unidos. Hasta el jueves, registraba más de 1,1 millones de diagnósticos confirmados de covid-19 y más de 51.000 decesos.

Brasil superó este domingo la marca de 50.000 muertos por el nuevo coronavirus y acumula 1.085.038 contagios

Tras sumar 641 nuevas muertes en las últimas 24 horas, el gigante sudamericano registra hasta el momento 50.617 decesos. Es el segundo país más afectado por la pandemia, detrás de Estados Unidos, que contabiliza cerca de 120.000 muertos y más de 2,2 millones de casos.

Con más de 12.500 muertes y casi 220.000 contagios acumulados, Sao Paulo sigue siendo el estado brasileño con más casos, seguido por Rio de Janeiro, que superó las 8.800 muertes y los 96.000 contagios.

Las curvas de casos y muertes venían mostrando en los últimos días señales de achatamiento en las capitales y varios estados empezaron a flexibilizar las medidas de aislamiento social, entre ellos Sao Paulo y Rio. Pero las previsiones son difíciles en un país de dimensión continental y que está entrando en el invierno austral.

“Hablando de Brasil como un todo, la epidemia sólo podrá analizarse con la estabilización de la curva en todas las regiones, lo que debe ocurrir a fines de agosto o en septiembre”, dijo esta semana a la AFP el exministro de Salud Luiz Henrique Mandetta.

Además de que el virus avanza a ritmos diferentes en cada región y especialistas señalan que el número real de contagios está subdimensionado -porque no se practican test suficientes-, Brasil enfrenta la pandemia en medio de divisiones políticas.

El presidente de ultraderecha Jair Bolsonaro, que llegó a calificar la enfermedad de “gripecita”, ha criticado desde el inicio las medidas de aislamiento promovidas por las autoridades locales debido a sus efectos negativos en la economía. Y en el lapso de un mes dimitieron dos ministros de Salud por desacuerdos en relación a la gestión de la crisis.

La cartera está tutelada de forma interina por el general Eduardo Pazuello, quien ya nombró a más de veinte militares en cargos claves.

Bolsonaro, un excapitán del Ejército que acusa a la prensa de exagerar la gravedad de la pandemia para atemorizar a la población, no se manifestó al respecto de las 50.000 muertes este fin de semana.

En cambio, participó el domingo del funeral de un joven soldado que murió tras una falla en su paracaídas durante un entrenamiento, donde prestó condolencias a su familia.

La politización de la pandemia ha llevado a partidarios y opositores del gobierno a aglomerarse en las calles, como este domingo en Brasilia, donde centenas de manifestantes de ambos lados se congregaron para expresar su apoyo o rechazo al mandatario, que se ha visto políticamente debilitado en las últimas semanas por investigaciones judiciales que salpican a su familia y aliados.

Fue detectado un caso de Covid-19 en el lado brasileño del Chuy

Se trata de un camionero chileno que se presentó en un puesto de salud del Chuy. Las autoridades sanitarias uruguayas aún no saben si el hombre llegó al Chuy desde Uruguay o desde Brasil.

Las autoridades sanitarias de Chuy, del lado brasilero, detectaron un caso de coronavirus en un camionero de nacionalidad chilena que se encontraba de paso por la ciudad fronteriza con Uruguay.

El hombre se presentó en el puesto de salud de Chuy con una importante sintomatología, por lo que debió ser trasladado para su internación en Santa Vitoria do Palmar.

Telemundo se comunicó con el director de Salud de Rocha, Diego Pintado, quien dijo que al momento no cuentan con información sobre si el camionero venía de Uruguay cuando fue atendido en territorio brasileño o si por el contrario cayó enfermo antes de ingresar a territorio nacional.

Se trata del primer caso positivo de Covid-19 en Chuy, Brasil. Sin embargo, a 20 kilómetros de allí, en Santa Vitoria do Palmar, ya son 15 los casos confirmados, según datos del gobierno de Rio Grande do Sul.

En Santana do Livramento anularon el decreto por el que se había fijado el cierre de comercios no esenciales y se había decretado el toque de queda nocturno

La medida se tomó luego de que el gobernador del estado aceptara analizar si corresponde bajar la clasificación de riesgo de  la ciudad fronteriza, como lo pidió el prefeito.

El gobierno de Santana Do Livramento decidió revocar el decreto por el que había fijado el toque de queda y el cierre de comercios no esenciales, luego de que el gobernador del estado de Rio Grande Do Sul, le diera un plazo de 48 para analizar la situación particular de la ciudad fronteriza.

El sábado, el estado brasileño había elevado de medio a alto el nivel de riesgo de la región de Uruguaiana, en la que se encuentran las ciudades fronterizas de Quaraí y Santana Do Livramento,  debido al aumento de casos de coronavirus y las internaciones de enfermos con Covid-19. Esta resolución implica que los gobiernos locales deben cumplir con la orden del estado de cerrar comercios no esenciales y prohibir eventos sociales, deportivos o religiosos con el fin de evitar aglomeraciones.

El prefeito de Santana do Livramento, Solimar Charopen, manifestó públicamente su desacuerdo con elevar de riesgo medio a riesgo alto en la ciudad, debido a que solo una persona estaba internada y la mayoría de los pacientes seguía la enfermedad en su hogar.  De todas formas, mientras pedía una reunión con el gobernador de Rio Grande Do Sul, decretaba el cierre de comercios y la prohibición de actividades con público tal cual lo indicaba la autoridad estadual.

A esto le sumó un toque de queda de 22:00 a 5:00 de la mañana, ante el aumento de criminalidad nocturna y los eventos sociales que igual se hacía en horas de la noche.

Finalmente el gobernador del estado habilitó a Santana Do Livramento a dejar sin efecto las medidas que se aplican por haber sido considerada zona de riesgo alto, por un plazo de 48 horas. En este tiempo la autoridad de Rio Grande Do Sul analizará si debe considerar zona roja a la ciudad, o si por el contrario se la puede tratar de manera diferente atendiendo a que tiene una frontera seca con Uruguay.

El prefeito entiende que cerrar los comercios de su lado de la frontera no serviría si en Uruguay los comercios permanecerían abiertos.

Si el estado decide mantener la clasificación de zona de riesgo alto para Santana Do Livramento, los comercios no esenciales deberán volver a cerrar, aunque dependerá del prefeito decidir si reinstaura o no el toque de queda.

Coronavirus: la comparación de Uruguay en la región

Tomando una serie de indicadores importantes, comparamos el avance de la pandemia en Uruguay, Chile, Argentina y Brasil.

El 13 de marzo Uruguay anunció sus primeros cuatro casos de coronavirus. Más o menos en las mismas fechas Chile, Argentina y Brasil anunciaban la llegada del virus que había hecho estragos en Europa y antes en Asia.

Vamos a ver el estado de situación de Uruguay hoy respecto a los países de la región, considerando algunos indicadores.

La forma en la que cada país encaró la pandemia es muy diferente y los resultados están a la vista.

Chile es el país que registra la mayor cantidad de casos detectados cada millón de habitantes: 8.418. Brasil le sigue con 3.809, Argentina con 606 y Uruguay con 244.

También es diferente la respuesta de los sistemas de salud. En Chile, de las personas contagiadas el 1,78% murió. En Uruguay el 2,71%, en Argentina el 2,79 y en Brasil el 5,09%.

Una de las claves del combate a la pandemia, según la Organización Mundial de la Salud, es la capacidad de los países de testear, diagnosticar y aislar a las personas contagiadas.

Chile es el país que más testea: hizo 41.857 test cada millón de habitantes. Hay que señalar que son de sangre, muy distintos a los que se hacen en Uruguay, y que tienen una alta probabilidad de arrojar falsos negativos, razón por la que la OMS no los recomienda.

Uruguay, que basó su testeo en pruebas de PCR  (hisopos que extraen muestras de la nariz y la garganta), hizo 14.774 test cada millón de habitantes.

Brasil, que también utiliza test serológicos como Chile, hizo 6.421 test cada millón de habitantes y Argentina 4.899.

Pero hay algo que Uruguay logró y el resto de los países todavía no: reducir la capacidad del virus de contagiar.

Acá en esta gráfica vemos el r0 o ritmo reproductivo básico. Este número permite a los científicos saber a cuántas personas contagia cada infectado en función de los datos que se conocen día a día.

Si el r0 es 1, cada infectado contagia a una persona.

Sin medidas de distanciamiento, algunos países llegaron a  registrar números de r0 de hasta cinco. Cada persona contagiaba a cinco.

Andrés Ferragut, de la universidad ORT, y uno de los que creó insumos para el grupo asesor científico nos pasó estos datos.

Al principio de la pandemia, en marzo, vemos como el r0 estaba en 1,78. Cada infectado contagiaba a 1,78. Un crecimiento del virus exponencial.

El 25 de abril vemos un pico marcado por la detección de casos en residenciales.  El 25 de mayo vemos el otro pico, generado por la situación de Rivera.

Como se ve, casi siempre Uruguay estuvo en la zona verde, debajo de 0, cada persona contagiaba a menos de uno, lo que se traduce en una reducción de casos a la larga.

El punto más bajo fue de 0,58 el 5 de junio. El último dato, de este martes nos mantiene, con 0,82 en una zona de reducción de los contagios.

Brasil supero los 38 mil muertos por el nuevo coronavirus

El canciller, Ernesto Araújo, criticó la falta de independiencia, transparencia y coherencia de la Organización Mundial de la Salud.

Brasil registró el martes 1.272 muertes por coronavirus en 24 horas, con lo cual el total de decesos asciende a 38.406, según el balance oficial que retomó el modelo previo a los polémicos cambios anunciados por el gobierno de Jair Bolsonaro.

El número de casos tuvo un incremento de 32.091, el segundo mayor desde el inicio de la pandemia, con lo cual llegan a 739.503, precisó el reporte del ministerio de Salud.

Los expertos estiman que el número de casos podría ser hasta 15 veces superior, debido a la falta de test masivos.

Brasil es el segundo país en número de infectados y el tercero en decesos y podría convertirse próximamente en el segundo, superando al Reino Unido (40.883 muertos). Estados Unidos es el país más afectado por la covid-19, con casi 2 millones de casos y más de 111.000 muertos.

El ministerio de Salud brasileño retomó el martes el modelo de balance vigente hasta el viernes pasado, cuando una serie de tentativas de modificación sembraron una enorme confusión y generaron iniciativas de cómputos paralelos.

Una de ellas, realizada por un consorcio de los principales medios de comunicación del país en base a datos de las secretarías regionales de Salud, indica que Brasil tiene 38.497 muertos y 742.084 casos, según un balance actualizado varias horas después del cómputo anunciado por el gobierno.

Desde el viernes pasado, el gobierno empezó a divulgar cada vez más tarde sus balances y dejó de informar sobre el número total de casos y decesos. Anunció además la creación de una plataforma que informaría de los decesos que realmente sucedieron ese día y no de los que fueron registrados tras la confirmación de diagnóstico de covid-19.

Un juez del Supremo Tribunal Federal (STF), Alexandre de Moraes, ordenó el lunes por la noche que el gobierno divulgue íntegramente los datos tal y como venía haciendo el Ministerio de Salud hasta el jueves 4 de junio.

Por el momento se ignora si el retorno al modelo anterior obedeció a esa intimación.

En todo caso, el ministro interino de Salud, el general Eduardo Pazuello, declaró el martes ante una comisión parlamentaria que seguía en pie el proyecto de un nuevo modelo de presentación de datos, en el cual todos los balances podrían encontrarse.

 

 

Brasil reportó un récord de 1.349 muertes por coronavirus en 24 horas

Así lo indicó este miércoles el Ministerio de Salud del país más castigado por la pandemia en América Latina. 

Tras este aumento, el total de muertes por covid-19 se elevó a 32.548 en Brasil, donde ha habido 584.016 casos confirmados, la segunda mayor cifra de infecciones del mundo por detrás de Estados Unidos.

La cifra de fallecimientos en el gigante sudamericano se ha duplicado en 17 días, y lo posiciona como el cuarto país en número de muertes detrás de Estados Unidos, Reino Unido e Italia.

Los expertos sospechan que, ante la falta de pruebas en el país de 210 millones de personas, los números reales son probablemente mucho más altos.

El presidente Jair Bolsonaro ha criticado ferozmente las medidas de confinamiento en varios estados y ciudades para frenar el coronavirus, incluso cuando el número de infecciones y muertes continúa aumentando en Brasil.

El mandatario ultraderechista ha instado a las empresas a emprender una “guerra” contra las medidas adoptadas en estados y municipios, que en Brasil tienen prioridad para decidir en lo relativo a cuestiones sanitarias.

Según Bolsonaro, que ha comparado a la covid-19 con una “gripecita”, los cierres solo dañan la economía.

Bolsonaro ya ha desplazado a dos ministros de Salud en medio de la crisis sanitaria, y parece haber depositado sus esperanzas en las drogas cloroquina e hidroxicloroquina para detener al virus.

Según reportes, ese fue el motivo por el que destituyó a uno de los funcionarios, ya que el mandatario insistía en recomendar hidroxicloroquina a pesar de la falta de consenso científico sobre su seguridad y eficacia contra el nuevo coronavirus.

El exsecretario ejecutivo del Ministerio de Salud Joao Gabbardo, quien fuera el número dos del expulsado ministro Luiz Henrique Mandetta, dijo a la AFP que Brasil registra escenarios diferentes en las distintas regiones.

“Tenemos varias curvas”, describió Gabbardo, quien ubicó el foco de la crisis en el norte, donde se ubica la región amazónica y su población indígena altamente vulnerable.

Algunos estados, como Sao Paulo y Río de Janeiro, ya empezaron a flexibilizar medidas, pese a que todavía no han alcanzado el pico de contagios y a las advertencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de epidemiólogos.

Brasil registró más de mil muertes por coronavirus en 24 horas, su peor marca diaria desde el comienzo de la pandemia

Se maneja a su vez que la cantidad de casos puede ser varias veces mayor, debido a la falta de políticas públicas visibles.

 

 

Uruguay y Brasil terminan de ajustar los detalles para la implementación del acuerdo binacional que permitirá reforzar el combate a la pandemia en zonas de frontera

Este miércoles el canciller Ernesto Talvi se reunió con el presidente Luis Lacalle Pou, que a su vez mantuvo un contacto telefónico con su par brasileño.

Uruguay y Brasil terminan de definir cómo se implementará el acuerdo binacional para atender la contingencia sanitaria en zona fronteriza:

“El presidente habló con el presidente de Brasil y acordaron poner en marcha este mecanismo. Cancillería por supuesto que en coordinación con ASSE, con el MSP y la intendencia de RIvera estamos poniendo en marcha el proceso. Como involucra a otro país, Cancillería tiene que coordinarlo”, dijo el canciller Ernesto Talvi.

Se parte de la base de considerar las ciudades a ambos lados de la frontera como una sola urbe pese a su condición binacional. “Necesitamos que las medidas sanitarias de un lado y del otro de la ciudad, siendo la misma ciudad, sean efectivamente espejo y que haya los mismos estándares de seguridad, el mismo tipo de controles, el mismo tipo de medidas de distanciamiento social y prevención”, agregó el canciller.

Si bien la situación de Río Grande del Sur no es la peor dentro de Brasil, una dificultad agregada es la estrategia nacional del vecino país contra la Covid-19.

“No se olviden que Brasil es un país federal, a veces las cosas son mas complicadas que en el nuestro”, dijo el canciller.

Pese a ello, Talvi aseguró que hay disposición de Brasil para colaborar en zonas de frontera con medidas operativas similares a las uruguayas.

Estudio señala que Brasil tendría siete veces más casos de coronavirus que los que se confirmaron

La periodista brasileña Naira Hofmeister brindó detalles de estudios que se realizan en Brasil y cómo el gobierno de Bolsonaro lidia con una crisis política en medio de la pandemia.

Brasil ostenta desde esta semana un triste récord respecto al coronavirus: es el segundo país del mundo con más casos, luego de haber superado a Rusia. Los infectados ascienden a más de 350.000 y las críticas hacia el presidente Jair Bolsonaro por la forma en la que gestionó —y subestimó— a la pandemia no cesan. Además, diversos estudios aseguran que la cantidad de contagios podría ser hasta 15 veces más alta de la notificada, debido al subdiagnóstico que se registra en el gigante norteño. ¿Cómo viven esta situación y qué perspectivas tienen para las próximas semanas?

Ya cambiaron las cifras. En este momento tenemos 391.000 casos confirmados. En las últimas 24 horas tuvimos 16.000 nuevos casos. Es una situación muy preocupante.

Imagino que la situación en Brasil es muy diferente en cada parte. Se está llevando a cabo una investigación sobre la duración en el país. Llegaron a la conclusión que tenemos siete veces más de los confirmados.

En algunas partes el país está muy diverso en relación a las partes. En Porto Alegre tenemos una situación poco grave, la infraestructura sanitaria no está colapsada. Y el Gobierno impulsa una reapertura de las actividades.

Los investigadores han hecho una investigación bárbara, porque son más de 100.000 pruebas que buscan la reacción del organismo al virus. Son personas que pueden haber estado enfermas y ya lo tuvieron.

Las estadísticas de otros países no se confirma en Brasil. En el caso de que haya fallecido un porcentaje grande de personas de edad mediana y niños se habla de contención social en investigaciones. En las favelas, por ejemplo, es muy difícil que la gente no salga a trabajar.  En algunas partes de Rio de Janeiro está muy difundido. En Sao Paulo hicieron una investigación y encontraron más casos proporcionalmente en barrios ricos pero mueren más en barrios pobres. Hay muchas noticias de datos no oficiales en favelas. Hay muchas muertes y casos no testeados. En Porto Alegre empezó a revertirse este contagio.

El martes salió una encuesta en que encontraron que siete de cada diez brasileños no podrán pagar sus cuentas en mayo.

La influencia del presidente Bolsonaro desde lo legal no es determinante. Sí hay otro problema es que en este año son elecciones municipales. Entonces hay una preocupación de los mandatarios municipales para reactivar la economía. La fecha sería en octubre pero se discute hacerlas en noviembre o diciembre.

En las estadísticas oficiales verifican las pruebas hechas por el laboratorio oficial. Es un modelo innovador en Brasil y que muchos expertos dicen que es promisor.

En las últimas dos semanas después de que se adoptaron las restricciones de circulación hubo un crecimiento.

Renuncias en el Ministerio de Salud

Es una situación que nos preocupa a todos. Tuvimos dos dimisiones de ministros en menos de un mes porque discordaban con el uso de la cloroquina para tratar el coronavirus y la reactivación de la economía. En ambos casos los ministros eran opositores al uso de la cloroquina. En Brasil seguimos utilizándola como protocolo principal en hospitales, incluso en casos que no son graves. El Ejército está fabricando esta medicación para los hospitales públicos.

Estamos discutiendo políticamente una situación de salud y es muy difícil porque venimos muchos años de enfrentamiento político. La prensa ha sido tomada como un opositor más por sus críticas al gobierno de Bolsonaro porque sale a la calle sin protección. Aún hay muchas personas que lo alientan y eso sale en la prensa con críticas. La semana pasada se publicó un video de una reunión del presidente con ministros donde su comportamiento era sorprendente.