Empieza un nuevo capítulo en la Argentina: asumió Fernández con deuda, inflación, pobreza y recesión

Con Alberto Fernández asumido como nuevo presidente, empieza una era diferente para el país vecino y

Este martes comenzó un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales con Argentina. Nuevo gobierno en ese país y también en Uruguay.

Un país con el que tenemos lazos muy profundos, culturales, sociales, económicos.

Economías pegadas, argentinos que tienen residencias en Uruguay, inversiones fuertes en nuestro país y una historia comercial bien agitada que tuvo su punto culmine con la creación del Mercosur en 1991.

Repasemos esos lazos:

Actualmente hay 293 empresas argentinas instaladas en Uruguay con actividad, de las cuales un 77 % se dedica al comercio de bienes, y el 23 % al comercio de servicios

Grupo Tata, Roemmers, Perez Companc, retail, autos, frigoríficos.

Desde hace tiempo que el comercio de bienes con argentina ya no es lo que era. Es nuestro quinto destino de importación pero supo ser más importante.

Uruguay y Argentina son miembros del Mercosur, esto implica que al momento de comercializar productos entre sí, cuentan con un arancel del 0 % para la mayor parte de los productos

Pero hubo una larga etapa de restricciones aduaneras, solicitudes de certificados y registros durante el gobierno kirchnerista que frenó los flujos de comercio y no volvieron a recuperarse.

 

En lo que sí siguen teniendo peso los argentinos en el Turismo. Seguimos dependiendo mucho de ellos.

Sin duda son los que hacen la diferencia entre una buena y una mala temporada. Llegan a representar el 70 % del total de visitantes y del total de ingreso de divisas.

Un área que se ha visto golpeada por la recesión y por la diferencia de cambio. En 2017 entraron 2,6 millones de argentinos y gastaron 1.600 millones de dólares.

¿Qué dicen las calificadoras de riesgo sobre Uruguay?

Laura Raffo repasó los criterios de las agencias calificadoras y qué lugar ocupa Uruguay en sus registros.

Esta semana la calificadora de riesgo Fitch Ratings emitió un comunicado donde afirmó que sería necesario un ajuste de 2,5 % del PBI para mantener la estabilidad y no poner en riesgo el grado inversor.

Repasemos qué son las calificadoras de riesgo y por qué su opinión importa.

Del mismo modo que para adquirir una propiedad el comprador mira la calidad de su construcción, su posible valor de reventa o su ubicación, los inversores financieros también tienen parámetros para medir la conveniencia o no de comprar títulos de deuda soberanos.

Y aquí no solo importa la tasa de interés que esté ofreciendo el gobierno sino que además se torna clave cuál es la capacidad de pago que tiene ese Estado y cuánta certeza hay que el día que venzan los títulos el inversor recuperará su dinero.

Para facilitar esta tarea surgieron las agencias calificadoras de riesgo, empresas que analizan la situación de los países y le ponen una nota indicativa a sus títulos de deuda. Las más reconocidas son Standard & Poor's, Fitch y Moody’s.

Si bien cada una de ellas utilizan escalas de notas diferentes, hay criterios que son comunes a todas. Los títulos de países con buena capacidad de pago ostentan el llamado grado inversor o investment grade, mientras que los que tienen una capacidad de pago más riesgosa califican como de grado especulativo. En tanto, a los países que incumplieron con pagos de deuda se les dice que están en Default.

Dentro de estas categorías hay a su vez una escala bastante variada que comienza con la triple AAA para los títulos de máxima calidad y va descendiendo hacia los de calidad alta, media y así sucesivamente.

¿Y cómo está calificada la deuda uruguaya? ¿Por qué hace esas advertencias Fitch?

La deuda uruguaya perdió su grado inversor en la crisis del 2002 y le llevo 10 años recuperarlo.

En abril de 2012 nos lo otorgó S&P, unos meses después Moody’s y en 2013 Fitch.

Desde ese momento. S&P y Moody’s nos subieron un escalón más (en 2015 y 2014), mientras que Fitch siempre nos mantuvo.

A su vez, cada nota es acompañada de una perspectiva que puede ser estable (se estima que los títulos van a seguir con esa calificación); positiva (cuando la calificadora considera que podrá subirle la nota) o negativa (cuando se estima que puede bajar).

Fitch evalúa como compleja la situación fiscal en un momento en que se requiere hacer un ajuste de 2,5 % del PBI.

Destaca que el PBI creció en promedio solo 1,3 % anual en los últimos cuatro años. Que la inversión bajó 32 % y que el porcentaje de deuda sobre PBI viene creciendo.

¿Cuán competitivo es Uruguay en el mercado internacional?

Laura Raffo analizó el lugar de Uruguay en el comercio exterior y qué tiene que hacer para mejorar.

El constante reclamo del sector empresarial es lograr que Uruguay sea más competitivo y sin lugar a dudas el próximo gobierno va a tener qué dar respuestas a este tema. Pero cómo medir si un país es competitivo o no?

La competitividad es la capacidad que tiene un país de competir con otro a la hora de vender un producto o un servicio. Por qué alguien decidiría comprar carne uruguaya en vez de a otro país.

En esto influyen por un lado temas internos de cada una empresa: sus materias primas, los salarios que paga, su eficiencia para producir, la calidad de sus recursos humanos y su capacidad de innovar.

Pero también tienen que ver factores más globales de la economía que los define el gobierno: la carga de impuestos que paga la empresa (como aportes patronales o impuesto a las ganancias), si recibe o no subsidios y también cómo cotiza la moneda del país respecto a otras monedas del mundo.

El Word Economic Forum elabora todos los años un ranking de competitividad tomando en cuenta muchos de estos factores.

¿Cómo estamos en el ranking?

Uruguay cayó un lugar. En América Latina es tercero luego de Chile y México.

¿Cuáles son nuestras fortalezas y cuáles nuestras debilidades en materia de competitividad?

El índice es un criterio anual para que los responsables de la formulación de políticas miren más allá de las medidas reaccionarias y de corto plazo y, en cambio, evalúen su progreso frente al conjunto completo de factores que determinan la productividad.

Las intervenciones políticas deberían centrarse en abordar los factores que pueden conducir a mejorar la productividad y, al mismo tiempo, reducir las desigualdades.

La economía mundial enlentecida y la región incierta: ¿qué podemos esperar?

China y Estados Unidos están en lucha y cada vez crecen menos, al tiempo que Latinoamérica no tiene rumbo claro.

Estamos cerrando un año que ha sido de grandes desafíos para la economía uruguaya. Y, últimamente, a eso se está sumando mucha incertidumbre en los países de la región, que siempre nos impactan. ¿Cómo se ve la economía mundial y regional?

Uruguay no está solo en la economía global y mucho menos en el vecindario.

La mala noticia es que la economía mundial se desaceleró y en la región hay un panorama de mayor vulnerabilidad, con economías que atraviesan francas crisis, entre ellas Argentina, y con otras que no terminan de levantar, como Brasil.

Se espera que el crecimiento económico mundial baje a 3 % este año. Y es el menor nivel desde la crisis financiera de 2008.

El 90 % de las economías se están desacelerando. Hace 2 años el 75 % estaba aumentando su velocidad de crecimiento.

El desempleo está en mínimos históricos en EEUU pero tanto esta economía como la de China empiezan a decrecer.

Las tensiones geopolíticas y la guerra comercial han impactado en la confianza de los empresarios, la inversión y en el comercio internacional

China y EEUU comenzaron a desacelerarse, ¿cómo impacta este nuevo panorama en la región?

Los factores externos continúan perjudicando las perspectivas de la región: lento crecimiento mundial y los precios moderados de las materias primas de los que se depende mucho. Además para muchos países China es su principal socio comercial y su desaceleración impacta de manera directa.

Por otra parte los países de la región dependen de flujos de capital para financiar sus inversiones. Y precisamente esto flujos han disminuido porque la región crece menos y porque hay más incertidumbre.

Las economías de ALC tendrán que recurrir a fuentes internas de crecimiento para acelerar la recuperación, lo que depende de un repunte del consumo y la inversión privados, apoyado por una recuperación de la confianza de las empresas y los consumidores.

Las empresas tecnológicas lideran las bolsas de nuevo

Laura Raffo pasó revista en lo que va del año en las bolsas y encontró grandes ganadores.

Vamos a hablar de las bolsas y los mercados de valores, porque tras algunas zozobras a lo largo del año, parece que las acciones tecnológicas van a tener un muy buen cierre.

Sabemos que la volatilidad está a la orden del día pero aún así los principales índices de la bolsa de Estados Unidos, que es la que más operativa tiene, se las han ingeniado para crecer.

Veníamos de un 2018 muy negativo para los mercados y este año se tomó revancha.

En lo que va del año 2019:

  • Dow Jones subió 15 % - acciones de todas las industrias como Coca Cola, McDonald’s, Apple, American Express, Disney…
  • S&P 500  subió 20 %
  • Nasdaq – donde cotizan las grandes empresas tecnológicas 22 %

El índice Nasdaq recibió un impulso de Apple, Microsoft y Facebook. Cada uno registró ganancias de más del 35 % en ese período.

Se estima que puede crecer otro 10 % de aquí a fin de año.

El año pasado comentábamos que por primera vez una empresa llegaba a valer un billón de dólares. Se trataba de Apple. ¿Este año continuó creciendo?

Hace poco más de un año atrás (en agosto 2018) Apple logró una capitalización de mercado de un billón de dólares. Este año ya llego a 1,1 billones, con un crecimiento de 52 %.

El lunes Raymond James aumentó su precio objetivo en las acciones de Apple de $250 a $280.  Y JP Morgan recientemente elevó su objetivo de precio de Apple a $265.

Si bien la introducción del último iPhone no fue vista como un salto innovador, el CEO de Apple, Tim Cook, dijo que las ventas iniciales tuvieron un "comienzo muy fuerte". El iPhone 11, iPhone 11 Pro y iPhone 11 Pro Max, llegaron a las tiendas en septiembre. Los teléfonos cuentan con cámaras, baterías y procesadores mejorados, pero, a diferencia de algunos de los competidores de Apple, no están habilitados para 5G.

También se espera el iPhone SE2 que se lanzará en el primer trimestre del próximo año por $399.

Y Apple no es la única tecnológica a la que le ha ido bien este año…

En realidad ya sobre fines del año pasado el gigante Microsoft logró superar la capitalización de mercado de Apple y así estuvieron pasándose la posta.

Cae la recaudación impositiva y crece la preocupación por el déficit fiscal

Laura Raffo revisó la caída de recaudación de las arcas públicas.

Uno de los temas inevitables en la campaña política es el déficit fiscal y cómo podría atacarse. Más aún porque la recaudación de impuestos viene muy afectada…

Es sin duda el gran tema macroeconómico del que no va a poder zafar quien sea elegido como presidente. Y los datos actuales no están colaborando.

De hecho, la semana pasada se informó que el déficit alcanza el 4,8 % del PBI. Y como saben, esto se calcula restándole a todos los ingresos del Estado, todos los gastos e intereses de deuda.

Vamos a centrarnos en los ingresos.

La gran mayoría de los ingresos del Estado proviene de la recaudación de DGI y esta recaudación está cayendo.

El IRPF en el total del año no ha bajado, pero ha tenido meses de caída como abril y junio y una importante en agosto. Su ritmo de crecimiento viene cayendo. El IRAE tuvo una fuerte caída en abril y dos caídas consecutivas en junio y julio – márgenes afectados en las empresas.

IMESI ya se vio afectado el año pasado. El acumulado de 2019 cae desde principios de año. IVA con fuertes oscilaciones pero acumula caída notoria.

Esta caída de la recaudación está teniendo impacto en el déficit fiscal porque no se logran aumentar los ingresos pero el gasto sigue subiendo….

Recordemos como se calcula el déficit fiscal. Los ingresos dependen fuertemente de la recaudación impositiva (70 %), también la recaudación de aportes del BPS (28 %) y en mucha menor medida de los resultados de las EEPP cuando son positivos (2 %).

Precisamente esta semana también se conocieron los datos de déficit fiscal, que si bien tuvo una muy leve mejoría en agosto y acumula un deterioro desde hace muchos meses atrás.

Aquí hay dos temas a mirar. No solo aumenta el déficit fiscal sino que también aumenta el déficit primario.

En 2011 un resultado primario de 2 %, sobraba dinero luego de pagar los gastos y al pagar intereses el déficit fiscal era de 1 %. Comienza el deterioro. Ley de presupuesto y Rendición de Cuentas. Gastos que terminan creciendo a mayor ritmo que la recaudación.

Si esta brecha se ensancha, hay que emitir más deuda para cubrirla y comienza a aumentar la carga de intereses y se convierte en un círculo vicioso. Hay que tener cuidado con no perder el grado inversor.

Un nuevo capítulo en la guerra comercial entre China y Estados Unidos

Los americanos bajaron sus tasas y Trump decidió ponerle aranceles a China, a lo que el gobierno de Xi Jinping dejó que se deprecie el yuan contra el dólar para librar el caos en las bolsas.

Esta semana se inauguró un nuevo capítulo en la guerra comercial de China vs Estados Unidos. China devaluó su moneda.

Trump había anunciado el viernes que pretendía aplicar aranceles de 10 % sobre productos chinos que hasta ahora no habían sido incluidos.

¿La respuesta de China cuál fue? Amplió el rango de flotación del yuan (es una banda) y se fue por encima de la barrera psicológica de los siete yuanes por dólar, es decir, en niveles de noviembre de 2008. Por eso se dice que se pasó a una guerra de monedas.

Con esto, los bienes chinos se vuelven más baratos en el comercio exterior. Es una medida para contrarrestar los efectos de mayores aranceles. China que tiene un tercio de su PBI atado a las exportaciones.

Trump dijo que era una manipulación. Porque supuestamente los bancos centrales tienen que ser independientes de lo que opina o quiere el gobierno en materia de política comercial. Son herramientas de guerra.

Trump anunció que incluye China en la lista estadounidense de países manipuladores de su moneda para obtener una ventaja competitiva. Dijo que lo denunciará frente al FMI.

El Banco Popular de China (BPC) negó estar manipulando.

Es la primera vez en un cuarto de siglo —exactamente desde 1994— en que Estados Unidos declara a China país manipulador de divisas. Las autoridades chinas respondieron anoche anunciando "contramedidas" que no detallaron.

Y las bolsas tuvieron varios días negros, con pérdidas importantes. El lunes y el martes, tanto el Dow Jones como el S&P500 tuvieron contracciones. Ya este miércoles hubo recortes en las pérdidas en medio de las ganancias de las empresas de tecnología más grandes.

Fue la mayor caída de un día en renta variable global desde febrero de 2018.

¿Cuáles son las consecuencias para el resto del mundo? ¿Cómo impacta en la región?

Una escalada de la guerra comercial general menos comercio, menor crecimiento mundial y temor de recesión mundial.

Los bancos centrales de India, Nueva Zelanda y Tailandia redujeron las tasas de interés, con el objetivo de proteger sus economías de las consecuencias de la guerra comercial y monetaria. Y los números malos en la producción industrial en Alemania aumentaron los temores de una recesión en Europa.

En nuestra región, el dólar se apreció contra las monedas locales.

La recaudación impositiva se estancó en el primer trimestre de 2019

Laura Raffo analizó la evolución de la recaudación de la Dirección General Impositiva en medio de un economía estancada.

Se conocieron los últimos datos de recaudación de impuestos y se confirma un estancamiento en la economía.

Cuando la economía empieza a funcionar de manera más lenta, con menor consumo, menos gasto, la DGI es la primera en enterarse por que la mayor parte de nuestros impuestos gravan el consumo.

De hecho, ya sobre fines del año pasado empezó a notarse una caída en la recaudación del IVA. Repasemos cómo es la estructura tributaria en Uruguay.

El 45 % de todo lo que ingresa a las arcas de DGI proviene de la recaudación de IVA, que todos pagamos al comprar bienes y servicios. Algunos bienes como los autos, la nafta, las bebidas alcohólicas o el tabaco están gravados además con el IMESI, que representa el 10 %. Hasta acá los impuestos al consumo.

Luego tenemos los impuestos a la renta: gravan la ganancia de las empresas IRAE (15 %), y los ingresos de las personas que cobran salarios y jubilaciones (21 %). Unos 450.000 uruguayos pagan IRPF.

¿Y por qué lado está cayendo la recaudación?

Está cayendo por el lado de los impuestos al consumo. La recaudación de IVA cayó en febrero y se recuperó en marzo pero en el primer trimestre estuvo estancada. Recordemos que, según la Cámara Nacional de Comercio, las ventas están siendo menores en casi todos los rubros.

Y del lado del IMESI hubo una fuerte baja de 5 % en el trimestre, sobre todo debido a la caída en la venta de automóviles cero kilómetro. Esto conjuga en una baja de 0,6 % en los impuestos al consumo que no logra ser compensada por la suba de 4,2 % en los impuestos a la renta.

La recaudación de estos impuestos puede verse afectada por el crecimiento del desempleo y por la menor ganancia de las empresas. Y esta caída de la recaudación obviamente complica el déficit fiscal que ya está en niveles de preocupación.

Sin duda, esta es una alerta importante porque en los últimos años la diferencia entre lo que el estado recauda y lo que el estado gasta viene creciendo. De hecho, aún en momentos en que la recaudación subía, el gasto crecía por encima de esta suba.

Así fue evolucionando el déficit fiscal.

En 2011 era menor al 1 % del PBI, pero el deterioro fue creciendo hasta llegar a 4,5 % del PBI en febrero de este año.

Esta situación preocupa sobre todo al tratarse de un año electoral, dado que históricamente en este tipo de años el gasto tiende a subir.

Esto significa que el próximo gobierno se encontrará con una situación fiscal complicada que ya ha sido advertida por las calificadoras de deuda y por el FMI. Sin duda tendrán que tomarse medidas que no son sencillas. Para empezar el 50 % del gasto publico se va en pagar sueldos y jubilaciones y otro 30 % en transferencias.

Será un gran desafío poder recortar el gasto y no apelar a aumentos de impuestos.

Continúa el deterioro en el empleo: 150.000 uruguayos buscan trabajo y no lo encuentran

Laura Raffo analiza las cifras más recientes de desempleo y las expectativas de desempleo que manejan los agentes.

Se conocieron los datos del mercado de trabajo y se sigue viendo un deterioro en el empleo. La tasa de desempleo en Uruguay está en el 8,4 %, un nivel en el que se mantiene ya desde el año pasado. Esta tasa de desocupación significa que hay unos 150.000 uruguayos que buscan trabajo y no lo encuentran. En 2014 que fue cuando comenzó el deterioro del mercado laboral, la tasa de desempleo estaba en 6,6 %.

Hay que tomar en cuenta dos variables: siempre que se habla del mercado de trabajo tenemos por un lado los que ofrecen sus servicios de trabajo y por el otro las empresas que desean contratar. Si hacemos un análisis detallado, lo que está sucediendo es que por un lado hay menor cantidad de puestos de trabajo disponibles, se destruyeron puestos.

Pero además, la cantidad de personas activas (que están trabajando o buscan trabajar) también ha disminuido.

Si estas personas siguieran buscando empleo seguramente la tasa de desocupación sería mayor, sin dudas. Es normal que en momentos de mayor dificultad en el mercado laboral existan personas que deciden dejar de buscar empleo aunque quisieran tenerlo. Pierden la fuerza, las ganas de buscarlo debido a la imposibilidad de encontrarlo. Hay estimaciones, por ejemplo, de la consultora Deloitte que indican que si sumáramos a estas personas, la tasa de desempleo ya sobrepasaría el 9 %.

Pero estos no son los únicos problemas que enfrentan los uruguayos en el mercado laboral. Ha aumentado la duración media del desempleo que era de 7 semanas y ahora subió a 8,5 semanas. Alrededor del 24 % de los trabajadores no están registrados en la seguridad social. Y el 8 % quisiera trabajar más horas y no puede.

¿Cómo afecta esta situación del mercado laboral el ánimo de los consumidores? ¿Ya se siente el impacto?

El uruguayo es muy racional, presta atención a las noticias y además vive en carne propia la situación económica.

De hecho, en la encuesta de confianza del consumidor el indicador de mayor deterioro fue el de expectativas de desempleo.

Se le pregunta: en cuanto al nivel de desempleo dentro de los próximos doce meses, ¿cree que habrá más desempleo, aproximadamente el mismo, o menos desempleo que en la actualidad?

Podemos verlo en una gráfica:

 

En febrero alcanza un registro de 71,1, volviendo luego de cinco meses a superar la franja de 70, con más de la mitad de los encuestados (51,4 %) esperando que en los próximos doce meses el desempleo sea mayor.

Durante el 2018 este índice fue el que registró mayor variación entre los “otros indicadores de confianza”, mostrando mayor pesimismo. El mayor aumento de expectativas de desempleo se registra entre los consumidores entre 30 y 44 años de edad. Y se deterioran más a medida que aumenta el nivel de educación.

¿Qué podemos esperar de esta temporada turística?

Laura Raffo analizó la situación del turismo y qué perspectivas se pueden esperar.

Comenzó la temporada turística y hay gran expectativa por cómo afectará la crisis argentina. La ministra de Turismo dijo que en el fin de semana previo a Navidad entraron unas 50.000 personas al país, una cifra similar a la del año pasado.

¿Cómo viene el balance hasta ahora?

Venimos de dos temporadas que fueron récord en ingreso de visitantes por lo cual será inevitable que el encarecimiento relativo de Uruguay debido a la devaluación argentina no afecte.

Sin embargo, el mayor susto estuvo a mediados de año cuando en Argentina el dólar llego a más de 40 pesos pero ahora que se estabilizó en 38 parece que las aguas se calmaron un poco.

Los operadores dicen que la temporada no viene tan mal. Repasemos los números de los primeros once meses del año:

Entre enero y noviembre vinieron a Uruguay 3.321.000 turistas, es un 4 % menos que en 2017, pero supera con creces los datos de 2014 a 2016.

Afectó mucho esta cifra el menor ingreso de argentinos, que son nuestros principales visitantes. Sin dudas, vinieron 2.090.000 argentinos, el 63 % del total de visitantes pero aun así fueron 10 % menos que el año pasado.

También afectó la venida de paraguayos y de brasileños, ya que Uruguay quedó caro en términos comparativos. Creció solamente la llegada de europeos y del resto de América.

Lo importante del turismo es cuantas divisas dejan en el país. ¿Ese gasto cómo evolucionó?

Es un gasto fundamental porque alimenta al sector comercio y servicios: restaurantes, hoteles, entretenimiento, vestimenta. El turismo es un activador de la economía.

Obviamente este menor ingreso de turistas impactó en el gasto.

El ingreso de divisas en enero-noviembre fue de poco menos de 2.000 millones de dólares, se redujo 5,4 % respecto a 2017. Argentinos y brasileños gastaron entre 9 % y 10 % menos. Fue compensado por la llegada de uruguayos que residen en el exterior y que gastaron más que en otros años.

La zona que más siente la crisis argentina es Colonia: recibió 25 % menos de divisas que el año anterior. Le sigue Punta del Este y la costa de Rocha y por supuesto el litoral termal, que es fronterizo. Elude la crisis la Costa de Oro y Piriápolis.

¿Qué cabe esperar para este verano?

Sin duda tendremos un menor ingreso tanto de personas como de divisas. El primer trimestre es muy importante para el turismo porque representa casi la mitad de todo lo que ingresa de divisas en el año.

El verano o primer trimestre pasado fue un récord con casi 1.100 millones de dólares en divisas ingresadas, al igual que en 2017. Sin embargo, si uno mira años atrás, las cifras eran bastante inferiores.

Por lo tanto, no parecería que esta temporada vaya a ser tan negativa si la ponemos en un contexto histórico. Simplemente será menor que la del año pasado.

 

Baja de los precios del petróleo a nivel internacional y sus repercusiones en Uruguay: ¿baja la nafta?

Con la situación actual de las cuentas publicas, parece poco probable una baja en el precio de los combustibles.

En los últimos días se ha producido una baja muy importante de los precios del petróleo a nivel internacional, luego de que hubieran subido varios meses. ¿Cómo esto va a afectar el precio de la nafta en Uruguay? ¿Cómo es el proceso de compra de petróleo en nuestro país?

El precio de las naftas volvió a estar en agenda porque en poco más de un mes el barril de petróleo Brent que es el que usa como referencia ANCAP pasó de valer USD 86 a USD 65. Y se vuelve crucial entender cómo es el proceso de compra de crudo que hace Uruguay.

Aproximadamente cada 20 días ANCAP compra petróleo por licitación abreviada. Distintos proveedores que son traders internacionales cargan sus ofertas de precio y se decide cuál comprar en base a calidad y precio, porque algún barril puede ser más caro, pero puede tener un mejor rendimiento.

Una vez decidida la compra hay un plazo para entrega de unos 45 días y en general llegan barcos con 1 millón de barriles a la boya de José Ignacio.

De allí van a la refinería de ANCAP por un oleoducto. Comienza a refinarse y a los 60-90 días está en las estaciones de servicio que lo venden al público por un precio fijado por el Poder Ejecutivo.

¿Este precio de las naftas varia según lo que cotiza el barril de petróleo? ¿Está reflejando estas oscilaciones el mercado?

Esto es lo que ha pasado con el barril de petróleo Brent desde comienzos de año: arrancó el año a 68 dólares, subió a un máximo de 80 en mayo y luego volvió a tener un pico de 86 en octubre, pero desde ese pico ya ha caído 23% y hoy cerró en 67.

Ancap empezó el año comprando a cerca de 70 y realizó la última compra a 82. Y los que vienen ya reflejarán este menor precio de mercado.

¿Las naftas pueden bajar? Parece muy poco probable. El precio de la nafta se define por el precio del barril, el precio del dólar, los costos de Ancap y las ganancias que se buscan para esta empresa pública. Se revisó en enero pasado y se subió, se volvió a revisar en julio y se subió

Ahí se estableció como promedio del año una referencia de 75 dólares el barril en promedio y 30,5 del dólar.

En enero se vuelve a mirar y va a estar más alto el dólar, van a haber ajustes de salarios.  Con la situación actual de las cuentas publicas, parece poco probable una baja.

La confianza del consumidor en sus niveles mínimos de la última década: ¿qué es lo que más preocupa?

Lo que más se viene deteriorando es la predisposición de los uruguayos a comprar bienes durables.

Confianza del consumidor: índices se mantienen en los niveles más bajos de la última década

Los índices de confianza son herramientas muy poderosas para medir como puede evolucionar la actividad económica. Estos índices buscan detectar el estado de ánimo de los consumidores: cuán predispuestos están a hacer compras a gastar, cómo ven la economía y cómo se preparan para el futuro.

Son poderosos porque anticipan cómo evolucionará el consumo. Un consumidor con un alto de grado de confianza va a gastar más, hará compras y dinamizará a los comercios.

En tanto que un consumidor que tiene desconfianza, que tiene temores respecto de su trabajo, respecto de cómo marchará al país, va a retraer sus gastos y va a influir de manera negativa en los comercios y en las empresas proveedoras de servicios.

Lo que está sucediendo hoy es que el índice de confianza del tercer trimestre del año es el de menor confianza del consumidor en los 11 años en que se releva.

¿Qué es lo que más está preocupando a los consumidores?

Este índice se elabora con una serie de preguntas que abarcan situación económica del país, personal, y predisposición a hacer compras.

Lo que más se viene deteriorando en estos  meses del año es la predisposición de los uruguayos a comprar bienes durables. ¿Qué son estos bienes? Aquellos que compramos y los utilizamos un gran numero de veces. Como un auto, una heladera.

Y acá es bien claro el efecto de una menor confianza en  menos ventas. Por ejemplo, en lo que va del año se vendieron 6.600 0km menos que en el mismo periodo del año pasado, una caída de 17%.

Otros indicadores

Además del ICC también se relevan otros temas vinculados. Por ejemplo se le pregunta a la gente cómo ve la situación de desempleo, cómo cree que va a evolucionar el nivel de ingresos de su hogar, cómo ve la inflación.

Estos indicadores adicionales también han sufrido un deterioro. La gente tiene mayor temor al desempleo, ve sus ingresos estancados y además cree que la inflación será mayor.

En definitiva, estamos frente aun consumidor uruguayo que es consciente del deterioro que se ha producido en los últimos meses en la economía, que es cauteloso a la hora de consumir y que detecta un mercado laboral difícil.